Proyectores domésticos: el mejor cine 3D en casa

Aunque su uso está muy extendido a nivel profesional y educativo, la venta de proyectores para uso doméstico se fue ralentizando con la llegada de los televisores de gran resolución y proporciones. Estas circunstancias han hecho que los proyectores desciendan de precio, convirtiéndose de nuevo en una opción muy interesante para aquellos que desean tener una experiencia de cine en casa, jugar a videojuegos o ver un partido de fútbol con los amigos sin estar todos apiñados frente a una pantalla.
Los proyectores actuales ofrecen gran calidad en la reproducción, imágenes de gran tamaño, incluso cuando las dimensiones de la habitación son pequeñas, y la posibilidad de ser conectados prácticamente a cualquier fuente, incluyendo nuestra consola de videojuegos, tablet o teléfono móvil, desde donde podremos mostrar nuestras fotografías o presentaciones, además de integrar otros servicios y plataformas online para competir con las smart tv.
Los proyectores superan ampliamente a los televisores a la hora de disfrutar películas o videojuegos en tres dimensiones, ya que nos aportan un campo de visión elevado que tiene en cuenta nuestra visión periférica al proyectar las imágenes en gran tamaño (hasta 300 pulgadas si proyectamos la imagen a unos doce metros). Si queréis conocer bien las características de cada proyector antes de comprar para que se adapte mejor al uso y características de nuestra vivienda, podéis encontrar más información aquí.
Estos aparatos emiten una luz muy brillante para plasmar la imagen, pero en función de su uso, la potencia lumínica variará, ya que en los hogares las proyecciones se suelen hacer con la habitación a oscuras, mientras que en una oficina o centro escolar es necesario hacer presentaciones en salas con mucha iluminación. Expresada en lúmenes de brillo o ANSI (instituto nacional estadounidense de estándares), las diferentes marcas proponen sus diferentes modelos dependiendo de la utilidad, así, si queremos proyectar en habitaciones iluminadas, lo mejor es decantarse por un aparato que como mínimo trabaje a 1600 lúmenes, mientras que si vamos a ver las imágenes a oscuras con una potencia de mil o menos será suficiente.
Autora: Alicia Camacho.












