Mejora significativamente la experiencia al aire libre
España cuenta, de media, con unos 300 días de sol al año. Eso convierte a nuestro país en uno de los “bares de Europa”. La cultura de salir a tomar algo a una terraza y aprovechar el buen tiempo es muy superior en nuestro territorio, si se compara con otras latitudes vecinas.
Los empresarios de la hostelería nacional son muy conscientes de ello. Por eso, hacen todo lo posible por mejorar sus terrazas con un mobiliario de calidad, que aúne estética y confort. Y es que no es lo mismo contar con taburetes exterior hosteleria de primer nivel que hacerlo con cualquier tipo de asiento para el que no se ha pensado en el consumidor final.
Los datos son abrumadores: según la Confederación Empresarial de Hostelería en España (CEHE), en nuestro país hay más de 100 000 negocios del sector con terraza. En ese sentido, poner un poco de empeño para elevar la experiencia de los usuarios al aire libre puede marcar la diferencia de un negocio exitoso a otro que no lo sea tanto.
Pensar en el mobiliario exterior
Bares, restaurantes y cafeterías han cambiado mucho en los últimos años. El cliente ya no solo busca una buena carta y precios asequibles, sino que quiere acudir a lugares con encanto, cómodos y bonitos.
Esto, que se cuida mucho en los interiores, también tiene que tenerse en cuenta para las terrazas. De nada sirve estar localizados en la mejor plaza de la ciudad si no se cuenta con sillas exterior hosteleria que permitan que el comensal se sienta como en casa y quiera alargar la sobremesa por lo a gusto y cómodo que está durante el servicio.
Sin duda, esto obliga a los empresarios del sector a pensar mucho en el mobiliario exterior. Y a hacerlo en dos sentidos muy distintos: el ya citado de la comodidad y la estética y, además, que se trate de elementos duraderos, resistentes y fáciles de mover si hay que levantar la terraza al final de cada jornada.
Estética, durabilidad y manejo
Los productores de mobiliario de exterior son cada vez más conscientes de las necesidades del sector de la hostelería. Por eso trabajan con materiales como el compactez, que ofrece todo lo que se está buscando.
Este material es un tipo de tablero termolaminado que permite acabados muy decorativos y que, a la vez, se adapta a todos los tamaños, formas y medidas. Por supuesto, se trata de un material muy resistente, perfecto para enfrentarse a sustancias grasientas, golpes, manchas, etc.
De manera adicional, las terrazas se pueden completar con materiales HPL, otro laminado de alta presión que ofrece resistencia a la intemperie, el calor y los rayos UV, o los compuestos de resina, que se mezclan con materiales como la fibra de vidrio para contar con una durabilidad más que excepcional.
Combinar esto con estructuras plegables, tableros apilables y bajo peso permiten que las terrazas se puedan recoger en apenas unos minutos, ahorrando espacio y reduciendo los esfuerzos de las plantillas.
Casi todas las terrazas que se destacan por su imagen y atraen la mirada de los usuarios cuentan, hoy en día, con este tipo de productos de Compact-EZ, HPL o compuestos de resina.
Es el caso del restaurante el desván, que tiene el honor de ser considerado como uno de los locales con mejor terraza de Madrid, gracias a un proyecto de rediseño que ha pasado por la fabricación de mobiliario y otros elementos de decoración realizados a medida.
Este es tan solo un ejemplo de cómo un restaurante emblemático puede hacer uso de las nuevas tendencias para reconfigurar su exterior y ofrecer a sus clientes una mejora significativa de la experiencia al aire libre.












