¿Es nuestro país seguro? La seguridad desde nuestro hogar
España es un país relativamente seguro, aunque cada vez menos. Según datos oficiales, nuestro país es la 32ª nación más segura del planeta. Sin embargo, esto no significa que no se produzcan actos ilícitos: robos, ataques físicos y otra serie de sucesos se producen por miles cada año en todas las grandes ciudades y provincias del territorio nacional.
La inseguridad es cada vez mayor: durante el pasado 2022, los delitos conocidos por las fuerzas de seguridad aumentaron en más de un 20 % respecto al año anterior. Esto ha hecho que cada vez más personas piensen en medidas de protección como la instalación de alarmas en casa.
Proteger la propiedad privada
La protección de los espacios privados es una de las principales preocupaciones de los españoles. La sensación de inseguridad y de desprotección que se genera cuando se produce un robo hace que cada vez se pongan más trabas a los ladrones, en un contexto en el que los accesos ilegítimos a viviendas aumentan año a año.
Durante 2022, el Ministerio del Interior de la nación registró hasta 63.407 robos en inmuebles de uso familiar. Este aumento de la criminalidad se ha traducido en una mayor preocupación por la seguridad residencial, sobre todo en regiones y provincias como Cataluña, País Vasco, Murcia, Sevilla o Álava, donde el índice de allanamientos es más alto que en zonas como Galicia o Canarias, espacios con un menor nivel de accesos no autorizados a las viviendas, según datos oficiales.
¿Dónde y cuándo se producen más robos?
Son los chalets y las viviendas unifamiliares las que se encuentran más expuestas a este tipo de intromisiones por parte de terceros.
La distancia de otros vecinos y la existencia de espacios privados como jardines hace que los cacos puedan saltar fácilmente la valla y utilizar métodos como la ganzúa o el bumping para acceder a las viviendas por la puerta principal.
Respecto a los días en los que es más frecuente sufrir estos ataques, las estadísticas revelan que los robos aumentan en un 25 % los días festivos y que, de manera rutinaria, son los jueves los días de la semana en los que más allanamientos se producen, sobre todo entre la 1 y las 3 de la mañana.
Medidas para reducir el riesgo de robos en las viviendas
Los profesionales del sector de la seguridad ofrecen algunos consejos de fácil aplicación para reducir la posibilidad de sufrir un robo tanto en la casa familiar como en segundas viviendas.
Instalación de sistemas de seguridad profesionales
Obviamente, la instalación de alarmas y sistemas de videovigilancia son la opción más segura. Suelen estar conectadas con centros de control o directamente con la policía y establecen un perímetro de seguridad que lanza avisos de que algo no marcha bien cuando registran accesos que no están autorizados.
Para saber si conviene hacer este tipo de instalaciones, empresas especializadas como Acecho cuentan con un evaluador gratuito de seguridad con el que cualquier usuario puede medir el nivel de vulnerabilidad de su hogar.
Encender luces
Los cacos suelen acceder a los hogares cuando tienen la seguridad de que no hay nadie dentro. Por eso, se recomienda tener algunas precauciones como encender luces cuando se va a estar fuera por mucho tiempo.
Esto se puede hacer gracias a lámparas inteligentes conectadas al smartphone o incluso utilizando enchufes programados a ciertas horas del día.
Poner rejas y puertas seguras
Una inversión en rejas en las ventanas y puertas blindadas puede resultar clave para reducir cualquier intento de acceso a la vivienda por parte de terceros. Los propietarios tienen que pensar cuáles son los puntos débiles de sus casas y poner “cortafuegos” en ellos para limitar el riesgo de robo.
Se viva en una gran ciudad o en una zona apartada en el campo, la posibilidad de ser víctima de un robo está siempre sobre la mesa y gracias a consejos como la instalación de alarmas o la colocación de rejas se puede minimizar hasta porcentajes minúsculos para así vivir con una mayor tranquilidad.












