Cómo se incinera a una mascota: beneficios para los propietarios y para el medioambiente

Perder a una mascota es un momento doloroso para cualquier propietario. Estos compañeros leales y amorosos se convierten en parte de la familia, dejando un vacío difícil de llenar. Y lo peor es que, en pleno inicio del largo proceso de duelo, es necesario tomar una decisión acerca de la despedida definitiva.

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A este respecto, la alternativa de la cremación se está convirtiendo en una primera opción, según nos indican en un centro de incineración individual de mascotas Madrid.

Cómo es el proceso de incineración de una mascota

La incineración de mascotas es un procedimiento estrictamente controlado que garantiza que los restos mortales sean tratados de forma 100 % higiénica y respetuosa.

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Este proceso se realiza en centros especializados que disponen de hornos de alta temperatura, específicamente diseñados para reducir a cenizas los cuerpos de los animales.

El procedimiento dura entre una y tres horas, dependiendo de las especificaciones técnicas del horno crematorio y del tamaño de la mascota. Añadimos que existen dos modalidades de incineración de mascotas:

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Incineración individual

En este caso, la mascota se incinera de manera aislada e independiente, lo que permite a los propietarios recuperar íntegramente las cenizas de su mascota, que son depositadas en el interior de una urna cineraria.

La ventaja de esta opción es que los propietarios del animal pueden disponer de un recuerdo físico real de su mascota. Esa urna puede ser conservada en el propio domicilio o inhumada en un cementerio de mascotas o un jardín particular.

Si se desea enterrar la urna en otro lugar, es preciso verificar antes que la normativa local o autonómica no prohíba hacerlo.

Incineración colectiva

En el horno crematorio se incineran juntos los cuerpos de varios animales, por lo que el procedimiento resulta más económico.

Evidentemente, las cenizas no son devueltas a los propietarios y es el centro de incineración el que se encarga de su tratamiento, siempre con todo respeto y conforme a la normativa higiénico-sanitaria vigente.

Ventajas para los propietarios

La incineración ofrece múltiples beneficios emocionales y prácticos, especialmente si se elige la opción individual:

  • Es un proceso higiénico y seguro: a diferencia de la inhumación tradicional, la incineración evita los posibles riesgos sanitarios y medioambientales derivados del proceso de degradación de los restos mortales del animal.
  • Posibilidad de conservar los restos: recuperar las cenizas permite a los propietarios rendir tributo a su mascota de la manera que consideren más oportuna.
  • Accesibilidad y comodidad: no todos los propietarios cuentan con un espacio adecuado para una inhumación, especialmente si residen en áreas urbanas. La incineración ofrece una solución accesible y sin complicaciones legales.

Un procedimiento de coste accesible

Finalmente, añadimos que la incineración de una mascota no tiene un coste disparatado: se trata de un procedimiento cuyo coste está al alcance de cualquier economía doméstica, incluso cuando se trata de un animal de buen tamaño.

En resumidas cuentas, la incineración de mascotas es una opción digna, accesible y respetuosa para los animales, para los propietarios y para el medio ambiente: proporciona un cierre emocional a quienes han perdido a su compañero de cuatro patas y minimiza los efectos negativos sobre el entorno.