Familiares descubren, después de 10 horas, que velaban a un muerto que no era el suyo

Familiares y amigos notaron que el difunto tenía un aspecto un tanto diferente a como lo recordaban en vida, pero callaron en medio del dolor: quizás sería cosa del rigor mortis. Sin embargo, 10 horas después, y en pleno velatorio, se dieron cuenta de la cruda realidad: se equivocaron de fallecido.
Todo ocurrió en Argentina en medio del estupor de los familiares de uno y otro difunto, que no lograban dar con los restos de su ser querido, ambos fallecidos el jueves en el mismo hospital. "A todos les parecía que estaba raro, hinchado. Pero, entre el dolor y los nervios, nadie se animaba a decir que directamente parecía otra persona", explicó al diario La Nación Sergio Barrionuevo, sobrino del fallecido, Eduardo Barrionuevo, de 68 años.
Cuando las sospechas se hicieron mayores, otro familiar se animó a mover la sábana del difunto y descubrió en una pierna la etiqueta con la identidad del fallecido, a quien ninguno de los presentes conocía. En medio de la indignación y el estupor corrieron al hospital, donde se encontraron con la otra familia que pugnaba por encontrar los restos de su ser querido, que habían 'desaparecido' de la morgue. "Es llamativo que la familia no se haya dado cuenta", dijo el director del centro, Juan Gras.
El facultativo responsabilizó a la funeraria por el error y ordenó la apertura de un sumario. "Es espantoso, para nosotros y para la otra familia". Surrealismo necrológico en estado puro. Si el maestro Peret levantara la cabeza, nos componía la segunda parte de 'El muerto vivo'... en versión siglo XXI. Vivir (o morir) para ver.












