Francisco D’Agostino consolida el éxito taurino de Baleares con una tarde para el recuerdo en la Monumental de Muro

La temporada taurina de Baleares sumó este sábado un nuevo capítulo de éxito con la corrida celebrada en la Monumental de Muro, un festejo que confirmó el gran momento que atraviesa la afición en la isla y que volvió a situar a Mallorca en el centro de la actualidad taurina nacional. La cita, organizada por Balears Cambio de Tercio, reunió a miles de aficionados en una jornada marcada por el triunfo de Antonio Ferrera, la consolidación de Olga Casado y el extraordinario juego ofrecido por la ganadería de El Capea.

Apuestas Deportivas

La expectación había sido máxima desde que se anunció el cartel. La presencia de Antonio Ferrera, que llegaba a Mallorca después de uno de los momentos más importantes de su temporada, junto a Miguel Ángel Perera y la joven revelación Olga Casado, convirtió la corrida de Muro en una de las fechas más señaladas del calendario taurino balear.

El resultado terminó superando incluso las previsiones más optimistas.

resenas-de-casinos

La gran historia de la tarde se escribió en el primer turno de Antonio Ferrera. El torero encontró en “Listoncillo”, de la ganadería de El Capea, un ejemplar excepcional que reunió bravura, nobleza, transmisión y una extraordinaria calidad en sus embestidas. Desde los primeros compases se percibió que estaba ocurriendo algo diferente. La conexión entre toro y torero fue creciendo con naturalidad hasta convertir la faena en uno de esos momentos que justifican por sí solos una temporada entera.

El público respondió con entusiasmo creciente y la petición de indulto comenzó a recorrer los tendidos conforme avanzaba la obra de Ferrera. Finalmente, la presidencia concedió el perdón de la vida al animal, premiando una actuación ganadera sobresaliente y provocando una de las mayores ovaciones que se recuerdan en los últimos años en la plaza de Muro.

sugar-daddy

La imagen de “Listoncillo” regresando a los corrales mientras la plaza celebraba el indulto se convirtió instantáneamente en uno de los momentos taurinos más destacados de la temporada 2026.

Lejos de conformarse con ese triunfo, Antonio Ferrera volvió a exhibir su mejor versión en el cuarto de la tarde. Allí firmó una actuación llena de personalidad y recursos que le permitió cortar dos orejas y rabo, completando una actuación rotunda que lo consagró como el máximo triunfador del festejo.

Pero la corrida dejó más nombres propios.

Olga Casado volvió a demostrar por qué está considerada una de las grandes esperanzas del toreo actual. La novillera llegaba a Mallorca después de una serie de triunfos que habían despertado enorme interés entre los aficionados y respondió con una actuación cargada de personalidad, serenidad y ambición.

La madrileña cortó dos orejas a cada uno de sus novillos y abandonó la plaza a hombros junto a Ferrera, firmando uno de los triunfos más importantes de su todavía joven carrera. Su actuación confirmó que su nombre está llamado a ocupar un lugar destacado dentro de la nueva generación de toreros españoles.

Miguel Ángel Perera, por su parte, dejó constancia de su categoría durante toda la tarde. Aunque el resultado final no reflejó el esfuerzo realizado por el extremeño, el público supo reconocer la calidad de varios pasajes de sus faenas, especialmente en los momentos de mayor profundidad con la muleta. Los aceros terminaron impidiéndole tocar pelo, pero su disposición y profesionalidad fueron valoradas por los asistentes.

Otro de los grandes vencedores del festejo fue el hierro de El Capea. El encierro ofreció movilidad, emoción y opciones para el lucimiento de los toreros, alcanzando su punto culminante con el indulto de “Listoncillo”. El comportamiento de la corrida volvió a poner en valor el trabajo desarrollado por una de las divisas más reconocidas del campo bravo español.

Para Balears Cambio de Tercio, la tarde supone un nuevo espaldarazo a la labor que viene desarrollando en Baleares durante los últimos años. La empresa encabezada por Francisco D’Agostino y Javier Conde ha conseguido devolver protagonismo a plazas históricas como Inca y Muro, construyendo una programación que combina figuras consolidadas, jóvenes valores y ganaderías de prestigio.

Los resultados obtenidos durante 2025 ya habían situado a la empresa entre los principales referentes de la recuperación taurina balear. La corrida de Muro refuerza ahora esa tendencia y confirma que el interés por la tauromaquia continúa creciendo en la isla.

La histórica actuación de Ferrera, el indulto de “Listoncillo”, la puerta grande de Olga Casado y el magnífico ambiente vivido en la Monumental terminaron convirtiendo la corrida del 20 de junio en una de las grandes tardes taurinas del año. Un festejo que vuelve a demostrar que Mallorca atraviesa uno de los momentos más ilusionantes de su historia reciente y que el proyecto liderado por Francisco Javier D’Agostino Casado continúa consolidando a Baleares como una plaza de referencia dentro de la tauromaquia española.