Deutsche Bank en Mollet del Vallès se niega a cancelar la cuenta a una clienta pero la desangra a intereses

Mediterráneo Digital | La usura de algunos bancos no tiene límites. Ni la crisis económica, ni la catarsis hipotecaria ni en fin de la burbuja inmobiliaria. Hay que seguir ganando dinero cómo y a costa de quien sea. Todo vale para generar plusvalía. Obtener beneficio es algo muy lícito en un mercado basado en la economía capitalista. La forma de conseguirlo es, sin embargo, la que abre un debate ético de muy bastas dimensiones.
Una vecina de Parets del Vallès, en la provincia de Barcelona, ha visto como su banco, la sucursal del todopoderoso Deutsche Bank (en la Avenida Jaume I, número 2 de Mollet) lleva meses negándose a cancelarle la cuenta corriente aduciendo, cada vez, motivos más y más surrealistas. Eso sí, cada año pasan los costes e intereses de amortización correspondientes. Sólo faltaría.
"Mi oficina, en la que abrí la cuenta corriente, en 2009, está en Benicarló, Castellón, a más de 200 Km de mi residencia actual, y de donde me marché a mediados de 2012. Como es un saldo bancario que está inoperativo, y que no utilizo desde entonces, he decidido darlo de baja varias veces desde Mollet , la sucursal más cercana a mi casa", nos cuenta Sandra G, la afectada.
"Al principio, me dijeron que tenía que dirigirme a mi oficina. Que ellos no podían cancelar un producto que no habían contratado. Me puse en contacto con mi gestor de Benicarló, y nos explicó que eso no era así, que no tenía ningún sentido. Que él mismo se pondría en contacto con la oficina de Mollet para solventar la incidencia. Estoy a 200 Km pero... ¿qué pasaría si me llego a marchar a vivir a Sevilla?".
Después de meses y meses de dimes y diretes, de supuestos cierres de ejercicio contable y decenas de 'vuelva usted mañana', parece que se había conseguido por fin el dichoso objetivo: cancelar la cuenta corriente de Deutche Bank. Hasta este miércoles, 10 de Junio.
El banco se niega a cancelar la cuenta de la clienta, pero le sigue pasando los intereses de mantenimiento
"Me pasé por la oficina de Mollet. Ya no sé ni cuántas veces he ido. Puse dinero y dejé otra vez la cuenta a cero, ya que los intereses de mantenimiento la habían vuelto a colocar en números rojos... y pedí por enésima vez la cancelación".
Y cuando ya tocaba con la punta de los dedos el ansiado milagro, cuando ya veía la luz al final del sórdido túnel bancario.... ocurrió otra vez. "El cajero me pidió el DNI, me hizo firmar una petición por escrito... y la tarjeta de débito (que no uso desde hace años y ni sé donde está", explica Sandra a Mediterráneo Digital.
"Lo sentimos, no podemos cancelar una cuenta corriente si no nos entrega la tarjeta de débito. Debe de ser destruida en este acto. Son normas internas".
Y se acabó. La rueda vuelve a girar. Otra vez a ponernos en contacto con la delegación de Benicarló. Con el gestor que abrió la cartilla hace 6 años. Con la Oficina de Atención al Cliente. Y volvemos al punto de partida. Pero la cuenta sigue abierta.
"Me parece totalmente surrealista que, una cuenta en la que no hay dinero, en la que no se genera ningún tipo de movimiento, en la que el saldo siempre es cero, me esté dando tantos problemas para poder cancelarla", se lamenta Sandra, "eso sí, cada 6 meses estoy en números rojos, porque vuelven a pasarme intereses de mantenimiento. Quedo a saldo negativo y eso es como una gota malaya, que va sumando intereses como un poso sin fondo".
La damnificada ya está gestionando poner el tema en manos de las diversas Asocaciones de Defensa del Consumidor, como FACUA, que lucha en contra de los abusos bancarios. "Es una verdadera vergüenza que lleven meses cobrándome intereses y obligándome a mantener abierta una cuenta que no utilizo. Son 20, 30 euros al año. ¿Cuánta gente estará en mi misma situación? Estoy dispuesta a llegar hasta donde haga falta. Hasta el final. Por mí y para sentar un precedente para todas aquellas personas que están en mi misma situación. Que en el futuro no se pueda volver a repetir esta pesadilla. Es lamentable no poder cerrar una cuenta personal...y que además te obliguen a pagar por mantenerla abierta. Usura financiera en su máximo exponente".












