Feliz Navidad 2016

Llegamos a la Navidad después de un año marcado por grandes contrastes. Por un lado los ciudadanos hemos tenido que trabajar más para vivir peor y, por otro, los políticos han tenido que trabajar menos para vivir cada día mejor.

Llegamos a la Navidad después de un año marcado por grandes contrastes. Por un lado los ciudadanos hemos tenido que trabajar más para vivir peor y, por otro, los políticos han tenido que trabajar menos para vivir cada día mejor.

Hay determinadas fiestas de origen inequívocamente religioso que se han transformado en una ruidosa celebración hecha de excesos gastronómicos, frenesí comercial, luces urbanas y cabalgatas multiétnicas. La Navidad es un ejemplo paradigmático de esta banalización de un acontecimiento decisivo en la Historia de la Humanidad, que cambió el paisaje moral y filosófico del mundo y que hoy ha perdido todo rastro de su sentido profundo para desplegarse en forma de belenes, villancicos, compras apresuradas y jolgorios alcohólicos. Incluso la evocación del decisivo suceso que se conmemora en el entorno del solsticio de invierno realizada desde los púlpitos por los guardianes oficiales de su legado está teñida de reflexiones banales y el relato de un hito portentoso se rebaja a cuento infantil de una decepcionante trivialidad.

El buenismo es en sí mismo un atentado, el peor atentado. No podemos evitar que haya mal en la Tierra, y que quiera hacernos daño. Pero si en lugar de identificarlo y de defendernos optamos por negarlo, y por escondernos en el igualitarismo atroz, cuando nos maten se podrá decir que fue un suicidio, porque fuimos nosotros quienes voluntariamente cavamos la fosa y nos pusimos la soga en el cuello.

Permite que me ahorre cualquier tipo de cortesía, Iñaki. Entre otras cosas, porque siempre me ha gustado ser consecuente conmigo misma y comenzar con un "estimado" o "apreciado", supondría caer en la mentira. Estómago aparte.

La noche de entrega de los premios de los periodistas a los parlamentarios en el Hotel Palace, una periodista que va siempre de graciosa de la Sexta, le pidió a Pablo Iglesias y a Iñigo Errejón que se dieran un beso. Y sin más rodeos se lo dieron. Y ese beso, tan falso como el de Judas, lo han repetido en la Sexta hasta la saciedad.

El referente de la CUP fue la izquierda abertzale pero se han vuelto incluso más brutos que ellos. Como dice un destacado líder de Esquerra, «ahora que Otegui se ha vuelto socialdemócrata, la CUP se ha hecho de La Polla Records». De hecho, tanto Arnaldo Otegui como Pernando Barrena intentaron convencerles de que invistieran a Mas y posteriormente de que aprobaran los presupuestos.

Tras la admisión a trámite por el Tribunal Constitucional del incidente de ejecución de sentencia presentado por el Gobierno sobre la resolución del Parlamento de Cataluña del pasado 7 de Octubre en la que se aprobaba la celebración de un referéndum de autodeterminación con o sin autorización del Estado, lo dispuesto en aquella queda suspendido hasta que el Alto Intérprete de la Constitución se pronuncie sobre el fondo del asunto. El Tribunal advierte en su decisión a las autoridades catalanas correspondientes, Presidenta, miembros de la Mesa y Secretario General del Parlamento, Presidente de la Generalitat y Consejeros del Gobierno autonómico, que "deben impedir o paralizar cualquier iniciativa que suponga ignorar o eludir la suspensión acordada" y les apercibe de las "eventuales responsabilidades, incluida la penal, en que pudieran incurrir". Por tanto, la cosa está clara, sea cual sea la acción emprendida por las mencionadas instancias institucionales a partir de ahora que impulse o desarrolle lo contenido en la resolución del 7 de Octubre, sus promotores se situarán fuera de la legalidad y recibirán la pertinente sanción.