La Mora y la Cruz

Lo que te voy a contar, parece surrealista pero te prometo solemnemente que es verdad. Hace una semana nos escribió una profesora a la Plataforma Masby para comentar lo que le ocurrió a su compañera y maestra de infantil.

Lo que te voy a contar, parece surrealista pero te prometo solemnemente que es verdad. Hace una semana nos escribió una profesora a la Plataforma Masby para comentar lo que le ocurrió a su compañera y maestra de infantil.

Nada está aislado en este fenómeno ideológico que nos ha declarado la guerra global. A pesar de que se habla de "lobos solitarios", sería un error considerar la tragedia de París como un hecho individual. Y para ayudar a desmentirlo, aporto algunos datos para entender la bien trabada telaraña yihadista.

Las diversas crisis que viene sufriendo España durante el último quinquenio, y a las que se refirió el rey con loable sinceridad en su alocución navideña a la Nación, están todas, la económica, la institucional, la territorial y la moral, directamente relacionadas con el comportamiento de los políticos. Si bien es cierto, y a ello me he referido en otras ocasiones, que una estructura del Estado mal concebida facilita la corrupción e incrementa el riesgo de incompetencia de los representantes elegidos, no es menos verdad que al final son hombres y mujeres concretos, dotados de autonomía personal y de conciencia ética, los que toman las decisiones, los que legislan y los que administran los recursos públicos.

Este año no pensaba escribir por Navidad. Estoy sumergido en las aguas profundas de la promoción de mi libro Parada de Postas, y estoy saturado de mí mismo, de mis columnas, de mis opiniones y de mi manera de expresarlas. Esa es la razón por la que llevo varios meses sin escribir y por la que, en este año, no haya escrito demasiado ni demasiado bien. Me estoy replanteando si seguir o no escribiendo después de esta parada de postas. Pero vuelve a ser Navidad. Y escribo.

De golpe, una noche cualquiera, un programa de televisión a altas horas, el tiempo relajado, y un inesperado clic ilumina el momento. No estaba guionado, ni pautado, y por ello mismo, surgido con naturalidad casi naif, fue mágico. José Corbacho dirigía la escena, embutido en unos tacones imposibles para hacer un papel de miss. Y entonces hizo la pregunta, una de esas preguntas de Corbacho del ji-ji ja-ja, que tienen su miga. "Si hubiera un holocausto nuclear, ¿a qué pareja, hombre y mujer, escogerías para preservar la especie humana?", espetó a las chicas de Hable con ellas. Y fue entonces cuando se levantó la gran Sandra Barneda, magnífica en su cuerpo diez, felizmente brillante cada vez que habla, y respondió: "A mi pareja, que es una mujer, y al tío más guapo y fértil que haya en la Tierra". Y zas, pasó, como si no hubiera pasado, como si no fuera insólito, ni excepcional, ni poco normalizado. Como si, por fin, fuera natural, común y normalizado. Es decir, como si la homosexualidad femenina ya formara parte de nuestra sociedad sin barreras, ni estigmas por superar. Como si ya no fuera noticia.

Es curioso que hace tan sólo unos pocos años que a José Luis Bonet, dueño de Freixenet, se la traía al pairo todo el tema secesionista catalán y la persecución del español en la región catalana, en cambio ahora habla de "mejor juntos".

Hace mucho tiempo que siento que algunas fechas del calendario, de puro trasegadas, manidas y utilizadas, han perdido su razón de ser...si es que alguna vez la tuvieron.