Ynestrillas se vuelve rojo - Diario Público

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Ante la publicación del artículo del pasado día 7 de febrero en su diario digital con el título de "Ynestrillas se vuelve rojo" quiero hacer uso de mi derecho de rectificación en base a las siguientes aclaraciones:

 1. Ya en la entradilla se menciona "el reconocido ultraderechista se aleja de los frikifachas y crea La Bandera Negra" (...) defiende la abolición de la monarquía (...) y homenajea a militantes del IRA". Pues bien: Jamás me he reconocido ni como militante ni como dirigente ni como activista ultraderechista sino como nacional- sindicalista y revolucionario, a cuyas raíces auténticas vengo acudiendo, desde hace ya varios años, como método de autentificación ideológica e higiene política y mental; la Bandera Negra a la que pertenezco es un colectivo asambleario y autogestionario, sin dirigentes ni líderes concretos y que no ha sido creado en absoluto por mí, sino por un numeroso grupo de activistas de distintos orígenes con un fin común, recogido en nuestro manifiesto.

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Mi alejamiento de lo que yo he llamado "frikifachas" data ya del 2009 (declaración de "apostasía política") según tengo publicado en mi último libro "La Reconquista del Estado". Siempre he sido partidario de la república y contrario a cualquier tipo de monarquía, así como mi admiración por el IRA es también antigua y conocida, como verdadero ejército de liberación frente al imperialismo británico. De hecho, junto a la nefasta presencia de grupúsculos de neonazis marginales y de extremoderechistas y fascistas varios, fue la principal causa de la ruptura y desaparición de la Mesa Nacional de la Revolución (MNR).

2. El artículo prosigue "derribar a la monarquía, legalizar las drogas y construir un ejército popular" como intenciones novedosas de La Bandera Negra. La primera y la última afirmación han sido una constante desde que tengo uso de razón política y así se han recogido en los idearios de la Legión de San Miguel Arcángel, del Movimiento Social Español (MSE) y de la Alianza por la Unidad Nacional (AUN). En cuanto a la legalización de las drogas sí que constituye una novedad en mi pensamiento (desde hace ya varios años de evolución) fruto de una profunda reflexión por cuanto supondría para combatir el terrible problema del tráfico de drogas y por cuanto supone de respeto a la libertad individual de la que me declaro firme partidario. El intento que hace el artículo mencionado de relacionarlo con la injusta condena que se me impuso en el 1999, por delitos que nunca cometí, constituye una burda manipulación carente de sentido. A mayor abundamiento en el libro referido "Ynestrillas, crónica de un hombre libre" dejé absolutamente claro el montaje policial y judicial que todo ese sumario implicó.

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3. La alusión a mí como "ex seguidor de Blas Piñar" es rotundamente falsa tal como tengo publicado en mi primer libro "Ynestrillas. Crónica de un hombre libre".

4. En mi último viaje a Argentina los contactos y relaciones más fructíferas fueron, esencialmente, las mantenidas con sectores del Movimiento Peronista Auténtico y del Partido Revolucionario de los Trabajadores. También los desarrollados con movimientos sociales comprometidos con los más desfavorecidos (Red Solidaria y Fundación "La Voluntad del Cielo) con quienes compartí voluntariado en las villas miseria de Buenos Aires, actividad que el colectivo La Bandera Negra ha asumido como propia. El supuesto apoyo de "dirigentes y militantes ultras de Madrid" es falso. Entre nuestros activistas los hay de procedencias diversas, que varían desde el falangismo auténtico hasta el anarcosindicalismo, pasando por ex comunistas y ex derechistas. Lo único que nos importa a los miembros de La Bandera Negra es el lugar donde nos encontremos ahora y asumir sin fisuras el manifiesto fundacional hecho público.

5. Por último, la evolución del falangismo auténtico y antifranquista, en cuyas fuentes cada vez más intensamente bebo, a posiciones anarcosindicalistas, autogestionarias y genuinamente democráticas es legítima y natural. Así como el alejamiento progresivo e irreversible de las organizaciones extremoderechistas en las que, ingenua y tozudamente, me empeñé en el pasado en defender mis ansias revolucionarias de justicia social. Nada personal gano con mi compromiso con las causas de la república federal, la autogestión y el sindicalismo revolucionario. Nada que no sea el intento de ser consecuente y coherente con mis principios ideológicos y programáticos, en continua evolución y perfección.

("Ynestrillas se vuelve rojo" fue un artículo publicado el pasado día 7 de febrero 2014 por el diario digital Publico.es)

La Bandera Negra: http://labanderanegra.org/