'Blanquerna Style' a los privilegiados del Sistema
Hace más de una década (¡cómo pasa el tiempo!, parece que fue ayer y, por otra parte, se me antojan siglos) que me alejé del pseudofalangismo más casposo y rancio que he tenido la mala suerte de sufrir. El de la falange (falangina o falangeta) de Manuel Andrino, condenado en firme, en 2006, por estafar a una anciana con discapacidad mental para quedarse con su casa, tras lo cual fue elegido “jefe nacional” de ese grupúsculo reaccionario cuyos integrantes no superan una centuria. Su condena le fue suspendida.



















