Nace el Círculo de Abogados de Mediterráneo Digital

ynestrillas-abogado

Apuestas Deportivas

Hace ahora dos años y pico que la realidad sociopolítica (que no económica) que vivía me obligó a abandonar mi patria en busca de libertad. Tenía a mi familia, mi despacho propio, mis amigos y allegados, mi grupo político en el que desenvolverme, pero me faltaba LIBERTAD. Con mayúsculas, la de verdad, la que incluye pensar o vivir la propia vida como a uno le venga en gana, la que supone relacionarse con quien a uno le place e implica también intimidad, respeto y dignidad. Y todo ello me faltaba en España.

Me faltaba porque se me hacía imposible vivir de mi trabajo precisamente por mis ideas y mi forma de ser y de pensar. Por la persecución política, mediática, policial y social que a menudo se ceñía sobre mí. Porque, en virtud de ello, estaba condenado a trabajar para personas "más o menos" afines que se me acercaban con la exclusiva intención de que, al llamarme "camarada", les llevase los asuntos profesionales gratis (como hice en muchas ocasiones) o a pagármelos en veinte plazos del que sólo cumplían el primero y lo cual me obligaba a trabajar la mitad de la jornada como abogado y la otra mitad como "cobrador del frac" de mis propios asuntos.

resenas-de-casinos

Me faltaba la Libertad de vivir de mi trabajo y disfrutar de él. De dirigirme a cualquier sitio sin que la gente me reconociese por la calle, lo cual afecta a la intimidad de uno. De participar en el proyecto político que me apeteciese sin ser el arma arrojadiza que todos utilizan para insultarse, sin tener que resignarme a ser "la bicha". Pretendía, en suma, al exiliarme, no tener más enemigos que los que yo me buscara ni más amigos que los que yo me ganara. Sin más. Así de simple: LIBERTAD.

Durante dos largos años me he dedicado a recorrer Centro y Sudamérica, Latinoamérica, conociendo sus costumbres, su cultura, sus gentes y sus expectativas sociales y laborales. He recorrido y conocido Honduras, Argentina y Panamá. He conocido a gente maravillosa, y a otra no tanto, como en todas partes. Me he implicado políticamente y me he relacionado con todo tipo de grupos políticos que van desde el peronismo auténtico hasta el marxismo radical, pasando por el nacional revolucionario. Y he hecho muchos y buenos amigos en todos los ámbitos. Me he comprometido con los más desfavorecidos en las Villas de emergencia en Buenos Aires, las llamadas "villas miseria" y he colaborado en comedores sociales y clases de apoyo escolar para chicos jóvenes, además de en caminatas solidarias ofreciendo alimentos, bebidas, ayuda y conversación a personas en situación de calle. He redescubierto a referentes casi desconocidos como Javier Iglesias, y me he empapado en su manera de ser y de actuar. Y, por fin, he vuelto.

sugar-daddy

He vuelto con la cabeza bien alta por la satisfacción de la necesidad cumplida. Por haberme atrevido a romper con todo y empezar de nuevo en otras tierras, en otro mundo. Y vengo lleno de experiencias gratificantes, unas, y de otras no tanto, de amplitud de miras, de entusiasmo por lo que implica el verdadero compromiso social.

He vuelto y reabro mi despacho profesional en plena crisis. Con la intención de poder ayudar a las víctimas del sistema capitalista y de la banca, de la represión y la persecución. Frente a los desahucios y la usura, frente al expolio del capitalismo, existen soluciones que, a través del CÍRCULO DE ABOGADOS AMIGOS DE MEDITERRÁNEO DIGITAL queremos aportar a sus lectores, haciéndoles beneficiarios de inmejorables condiciones. ¡Os esperamos!

Ricardo Sáenz de Ynestrillas

Visita el nuevo Círculo de Abogados Amigos de Mediterráneo Digital