Botín para los gusanos. Descansemos en paz

Como los cerdos cebados en San Martín así mueren los usureros y los poderosos. Podridos de dinero, de lujos y de herencias. De títulos de una "nobleza" que sólo lo es nominalmente y de una realeza tan irreal, falsa e innoble como ellos mismos. Marqueses, condes, duques, convidados de lujo...oligarcas todos.
El gobierno de corruptos y vendepatrias que padecemos ha declarado que Botín era "un hombre comprometido con su país"...: El dinero, será, que es la única patria de los adoradores del becerro de oro.
Botín, por heredar, heredó hasta su título de banquero, y su apellido, que lo dice todo sobre lo que significaba para él su patria.
Representante del capitalismo más salvaje y liberal acostumbraba a establecer su propia dinastía allí donde llegaba. Todo lo repugnante de las monarquías hereditarias más la aberración de un capitalismo exorbitante y explotador hasta la extenuación de su propio pueblo concitan en el fallecido rey de los usureros. Dictador, tiránico, explotador, eran parte de las virtudes de Botín.
El pueblo español tiene que acabar por tomar las riendas de su propio destino y, para ello, nacionalizar y socializar todos los medios de producción y todos los grandes servicios públicos empezando por la banca que acabará, lo quieran o no, expropiada de manos ladronas y privadas, serviles y sumisas solo con la troika.
La banca deberá ser sindical y gestionada por los trabajadores para servir al pueblo o no será. Y los banqueros, felones, deberán acabar sus días en las cárceles o en compañía de su hoy desaparecido amo.












