Galería de tontos contemporáneos (12): Doña Carmen Martínez Castro, Secretaria de Estado de Comunicación

Hace ya tiempo que deseaba hablar de la política de comunicación, o más bien de incomunicación, del gobierno que padecemos desde hace 7 años, nada menos.
Al frente del mismo, y con rango de secretaria de Estado, nada menos, es decir de viceministro, la persona que hacía funciones de documentalista, y poco más, en “La Linterna” de la Cope, al lado de don Federico Jiménez Losantos y don César Vidal, cuando ambos eran uña y carne…
Estoy cansado de oír cómo le pedían un repaso de la prensa, alguna información de la hemeroteca, etc., con la que deleitar a sus oyentes, que cómodamente acostados en la cama, por lo menos en mi caso, navegábamos entre el sopor y la indignación por todo lo que íbamos escuchando, sobre el devenir de España y de nuestros politicastros.
De repente pega el salto, un gran salto, por cierto, y llega a una secretaría del Estado, al lado de doña Soraya, esa señora a la que le cabe el Estado en la cabeza –bueno, eso es lo que ella cree-, y que iba a solucionar los problemas de Cataluña poniendo allí un despacho, y acudiendo una vez por semana, como quien se va al pueblo a descansar…
El resultado de esa “brillante” gestión ya se ha visto, y por eso fue una de las primeras personas en adornar esta galería de tontos contemporáneos.
Vivimos en una sociedad de la apariencia, de la fantasmada, de darse el pego, de lo que los modernos llaman “el postureo” y es más importante publicitar lo que se hace que lo que realmente se haga.
La mayoría de la gente vive del cuento, y en ese sentido el actual gobierno, o más bien desgobierno, o malgobierno, merece un cero. Un cero patatero.
Y supongo que esta señora, que tiene todos los medios a su alcance, con el poder del gobierno, con la mayoría de los diarios “comprados”, a base de subvenciones, condonación de deudas y “presiones” a los bancos para que no ejecuten los créditos –incobrables- con los que subsisten, podría hacer algo para mejorar la imagen del PP, y del propio Rajoy, cuya credibilidad navega ya por las alcantarillas.
Pero después de 7 años en el cargo, repito, parece obvio que esta señora tiene que irse a su casa, pues el cargo le viene grande, muy grande…
Y no me refiero solo a la penosa anécdota del pasado día 5, en Alicante, cuando acompañando al presidente del gobierno, ante las quejas de los pensionistas dijo que “Dan ganas de hacer un corte de mangas y decir os jodéis”, muy similar por cierto a la frase de la entonces diputada Andrea Fabra, en un debate sobre los parados en el Congreso de los Diputados, que todavía es peor.
De cualquier forma, Rajoy parece un boxeador noqueado, que es incapaz de tomar ninguna decisión. Creo es tan consciente de que el barco se hunde, y a gran velocidad, que no es capaz de tomar medidas para intentar capear el temporal, y resistir todo lo posible, a la espera de tiempos mejores.
¡Claro que si uno se rodea de inútiles, cualquier cosa que le pase la tiene bien merecida!
Ramiro Grau. Abogado y exfiscal.
Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL













