Una ministra de Justicia digna de toda sospecha

¿Qué sentido tiene un ministerio de justicia en un país dónde las competencias en materia de justicia están transferidas a doce de las comunidades autónomas existentes…?

¿Qué sentido tiene un ministerio de justicia en un país dónde las competencias en materia de justicia están transferidas a doce de las comunidades autónomas existentes…?

Estos días estamos viendo el curriculum menguante de nuestros tres “líderes” nacionales, y de los grandes expresos europeos.

Con ocasión de uno de esos juicios que tanto han dado que hablar, y que seguramente seguirán siendo noticia en el futuro, a tres jueces en ejercicio, en diversas partes de España, no se les ocurrió otra cosa que publicar una carta abierta poniendo de chupa de dómine a sus compañeros, que habían intervenido en ese asunto…

Que hay un mercado negro de títulos universitarios en el mundo, es algo que nadie pone en duda. Basta con ojear internet para verificarlo. Pero que algunas universidades privadas españoles se dediquen a lo mismo, es realmente preocupante, y acreditativo del grado de degradación a que han llegado algunas instituciones universitarias.

El General Franco era consciente de que en asuntos civiles andaba perdido, y por eso se rodeó siempre de ministros de alta categoría, profesional e intelectual. Es lo que tienen más personas inteligentes, que siempre se rodean de personas tan inteligentes –o más- que ellos.

Siento mucho lo que voy a decir, o más bien a augurar, pero por simples razones de coherencia intelectual y personal, me veo en la obligación de decirlo.

El desgobierno podemista y separatista catalán y vasco, con el acompañamiento coreográfico de los “socialistos”, en el papel de tontos útiles, ha emprendido una nueva “cruzada”, para intentar ganar ante la opinión pública la guerra que perdieron hace ochenta años…