No aplaudo tu gesto

No eres más mujer, ni mejor profesional, porque hayas decidido ser madre.

No eres más mujer, ni mejor profesional, porque hayas decidido ser madre.

"No podemos tener Libertad, Igualdad y Fraternidad sin Seguridad"
La expansión del Estado Islámico es una de las más brutales y violentas pruebas de que vivimos tiempo de guerra global, implacable y permanente.

Sucede que, hasta la fecha, hemos admitido la cuestión de la unidad de España, como un problema generado e impuesto (con ritmo propio) por los separatistas catalanes, acostumbrados a la perenne pasividad del Gobierno de la nación. Si oteamos el pasado inmediato, las consecuencias que la propaganda orquestada desde la Generalitat de Cataluña y las amenazas de declaración unilateral de independencia -previsible consecuencia directa del triunfo sin mayoría absoluta de la lista unitaria confeccionada ex profeso para la convocatoria de elecciones plebiscitarias el próximo 27S -han causado en la opinión pública y sobre la propia conciencia de los españoles, ponen en evidencia una crisis mucho más profunda y grave que la las soflamas independentistas y es que, a la sombra de un Gobierno inerte, siempre florecen los oportunistas.

La conquista de las libertades políticas y sociales ha sido históricamente fruto de las sucesivas transiciones democráticas suscritas por una gran parte de los países modernos. Y sin embargo, en la mayoría de los casos, la creciente sensación de libertad es un espejismo en sentido amplio. La web "mordaza" de la señora Carmena, no puede ser con más intención traída al caso.

La designación de las candidatas del Partido Popular a la Comunidad de Madrid y su Ayuntamiento ha ocupado espacios nada desdeñables en el espacio mediático reciente.

Como creo que les sucederá a muchos españoles, en vista de los últimos (y los primeros) acontecimientos al respecto de Cataluña, son muchos los que en petit comité y en confianza sienten ya hace algún tiempo un tremendo hastío. Algunos, incluso hasta se atreven a defender una inclinación primaria y, si me lo permiten, comprensible de decirles a todos los artífices del "proceso" que se vayan y nos dejen tranquilos al resto. Que ya está bien de castigar desde hace más de 3 años a la audiencia con el tema catalán, que es que es imposible, inviable e insoportable, se mire por donde se mire.

Con la llegada del nuevo curso político, desayunamos un discurso de distracción habitual que poco tiene que ver con las cuestiones estructurales que deberían ocuparnos. Suena ya casi a ironía, sino a tomadura de pelo stricto sensu, la propuesta de reducción del número de aforados en España, que ahora parece habérsele ocurrido al Gobierno cuando hace ya algunos años que desde diferentes y nada desdeñables foros de la sociedad civil, venimos reclamando a voz en grito.