Sentimiento de traición y de engaño

Son muchos los socialistas españoles, los de la vieja guardia, que se sienten traicionados y engañados por Pedro Sánchez, al menos en un tema tan importante como es el derecho a la vida, y realmente están indignados. Yo, personalmente, como jamás he sido de izquierdas y tampoco he votado nunca socialista, no puedo sentirme traicionado, ya que del PSOE te lo puedes esperar todo, pero todo lo malo. Recuerdo cuando la ministra de Zapatero, Bibiana Aído, hizo su nueva ley del aborto, mucho más permisiva que la anterior, que ya era un coladero que permitía más de cien mil abortos anuales. Posteriormente, el Partido Popular prometió corregir esa monstruosidad, pero no lo hizo, y todo por miedo a perder votos, aunque fuera a costa de eliminar vidas humanas inocentes. Luego llegó el autócrata, Pedro Sánchez, que siempre ha querido hacer pasar por tonta a la ciudadanía española dando unas razones que sólo convencen a los déspotas de la izquierda radical, un radicalismo antihumano del cual ya es él su máximo exponente. Los gobiernos de Sánchez tienen el cinismo de decir que siguen defendiendo la vida, cuando los hechos demuestran lo contrario, y se escudan en que es necesario buscar el consenso... ¡Consenso en qué! Con la vida no se juega... Es más, es inmoral buscar el consenso para matar, pero ellos tratan de confundir al personal. También es de recibo subrayar que es vergonzoso y asqueroso ver cómo se defienden los del PP cuándo les preguntan sobre el tema, con una cobardía y con un silencio cómplice que claman al cielo.