Franco y Yolanda Díaz
Francisco Franco Bahamonde nació en El Ferrol el 4 de diciembre de 1892, y a finales del ya pasado año 2022 hubiera cumplido 130 años. Muchos pensamos que falleció en Madrid el 20 de noviembre de 1975, siendo Jefe del Estado español, cuando se acercaba a cumplir 83, e incluso todos recordamos un simulacro de traslado en helicóptero de sus restos mortales desde el Valle de los Caídos al cementerio de El Pardo, que fue orquestado por Pedro Sánchez y Félix Bolaños, y retransmitido por todos los medios de comunicación. Pero ahora nos estamos dando cuenta de que Franco no ha muerto, superando todos los récords mundiales de la mayor longevidad humana. Ello resulta evidente viendo la tabarra que nos siguen dando con referencias a su figura, como si fuera un actor más de la vida política española. El Generalísimo aparece de forma estelar en los medios de comunicación de forma bastante frecuente : en mítines, en actos de campañas electorales, en tertulias políticas de las cadenas de televisión... Recuerdo no hace mucho que la indescriptible Yolanda Díaz (Sumar), y a falta de mejores argumentos, acabó pidiendo el voto para su candidatura a "todos los represaliados franquistas". Con independencia de que su sintaxis es voluble, ya que si los represaliados son franquistas difícilmente la votarían porque seguramente quería decir antifranquistas, hay que ver la pereza que da una mujer que pide el voto remontándose a un régimen político que acabó hace 50 años. Pocas propuestas atractivas debe poder ofrecer, a la vez que pocos votantes actuales vivieron con plena consciencia aquella época. Pero es de recibo recalcar que la supervivencia política de comunistas como Yolanda Díaz necesita imperiosamente que un "coco" como el Caudillo siga vivo, al igual que los nacionalistas identitarios, que precisan jugar siempre a la contra de un visible enemigo oficial.













