Condenado en Alicante por arrojar ácido a un perro porque ladraba
La Justicia ha condenado en Alicante a un hombre por maltrato animal después de que arrojara una sustancia corrosiva a un perro que, según alegó, le molestaba por sus ladridos. La agresión provocó en el animal quemaduras químicas y una grave lesión ocular que requirió asistencia veterinaria, unos hechos que han sido considerados constitutivos de delito.
La sentencia declara probado que el acusado actuó de forma intencionada, causando al perro daños de consideración y un sufrimiento innecesario, lo que motivó la intervención de los servicios veterinarios para tratar las heridas. El ataque con el producto corrosivo afectó especialmente a la zona de la cara y a uno de los ojos del animal, que tuvo que recibir atención médica urgente.
El caso se inició tras la denuncia presentada por los responsables del perro, lo que permitió identificar al autor de los hechos y abrir el procedimiento judicial. Durante el proceso quedó acreditado que el motivo de la agresión fueron las molestias que el acusado afirmaba sufrir por los ladridos, una justificación que el tribunal rechaza de forma tajante al considerar que no puede amparar un acto de crueldad contra un animal.
La resolución judicial subraya la gravedad de los hechos y recuerda el marco legal vigente en materia de protección animal y castigo del maltrato, que en los últimos años se ha endurecido para sancionar conductas de este tipo. La condena incluye las correspondientes penas previstas en el Código Penal, además de las medidas accesorias habituales en este tipo de delitos.
Este episodio vuelve a situar en el foco los casos de maltrato animal en España, un fenómeno que genera una creciente sensibilidad social y que cada vez cuenta con una respuesta más contundente por parte de los tribunales.
Unos perros drogados con cocaína se comen a una vieja













