Batalla campal en Almería: 20 magrebíes agreden brutalmente a un padre y su hijo tras un partido de fútbol
Una grave reyerta registrada tras un partido de fútbol base en un municipio de Almería ha dejado dos personas hospitalizadas, un padre y su hijo menor de edad, después de ser agredidos por un grupo de alrededor de veinte individuosde origen marroquí, en un episodio de violencia que ha generado una profunda conmoción entre vecinos y clubes deportivos de la zona.
Según fuentes del club afectado, los hechos se produjeron al término del encuentro, cuando el grupo agresor se abalanzó sobre el padre de uno de los jugadores y sobre el menor, propinándoles múltiples puñetazos y patadas. Durante la agresión, además, les sustrajeron los teléfonos móviles y las llaves del vehículo, dejándolos inmovilizados y sin posibilidad de abandonar el lugar por sus propios medios.
La violencia ejercida fue de tal intensidad que el padre del jugador sufre una fractura de mandíbula y tendrá que ser intervenido quirúrgicamente en las próximas horas, mientras que el menor fue trasladado junto a él a un centro hospitalario con diversas contusiones y en estado de shock.
El episodio no se limitó al ataque contra la familia. En el transcurso de la reyerta, el entrenador del equipo visitante fue encañonado y amenazado con un cuchillo de grandes dimensiones, según relatan testigos presenciales. La escena obligó a varios asistentes a refugiarse y a alertar de inmediato a las fuerzas de seguridad.
Desde el entorno del club denuncian que algunos de los integrantes del grupo agresor cuentan con antecedentes penales y que ya habían protagonizado altercados previos en el municipio, una situación que, aseguran, mantiene en alerta a los vecinos y ha generado un clima de creciente preocupación en torno a los eventos deportivos.
Las fuerzas de seguridad han abierto una investigación para identificar plenamente a todos los implicados y esclarecer los hechos, mientras se analizan testimonios y posibles grabaciones. El suceso vuelve a poner el foco en la escalada de violencia en el fútbol base, un ámbito que debería estar marcado por la convivencia y el deporte, no por agresiones de extrema gravedad.
El caso ha provocado indignación entre padres, entrenadores y aficionados, que reclaman medidas contundentes para garantizar la seguridad en este tipo de encuentros y evitar que episodios como el ocurrido en Almería vuelvan a repetirse.













