Una mujer estrangula a su suegro mientras su marido hacía una videollamada de trabajo
Extraño homicidio el ocurrido este caluroso viernes de agosto en el barrio de San Pascual, en el corazón del madrileño distrito de Ciudad Lineal, muy cerca de la Mezquita y del Tanatorio de la M-30. Una mujer ha sido detenida acusada de matar a su suegro, de 84 años, en lo que, dijo, fue un acto de defensa porque él la atacó con un cuchillo.
Lo cierto es que ella confesó que le había dado muerte mientras que su pareja, hijo de la víctima, se encontraba en otra dependencia del piso en una videoconferencia de trabajo y este no se enteró de nada. Le comunicó lo que acababa de hacer por WhatsApp. El Grupo VI de Homicidios de la Brigada de Policía Judicial de Madrid ha tomado las riendas de la investigación de este crimen.
Los primeros actuantes fueron los funcionarios del Grupo de Atención al Ciudadano (GAC) de la comisaría del distrito de Ciudad Lineal. Les abrieron las puerta sel hijo y la nuera, que estaba muy alterada. Les indicaron que el cadáver del hombre estaba en el salón, con el cuchillo, no muy grande, debajo de su brazo derecho.
Según ha trascdndido, esa misma mañana, la presunta homicida, María del Pilar P. M., española de 27 años y que llevaba cinco años de relación con su novio y dos en esa casa, había llevado al suegro, Maximino R. L., a una consulta médica en el hospital Ramón y Cajal, aquejado de un fuerte dolor de cabeza. Luego, recogió la comida de él de los asuntos sociales y había almorzado en el piso, propiedad del finado, con toda normalidad.
El testimonio policial especifica que Maxi, el hijo del anciano, de 43 años, inició en la terraza del piso, el número 3 de la calle de Valentín Aguirre, una reunión telemática de trabajo, con los auriculares puestos. Al parecer, utiliza esa estancia para teletrabajar y tiene un cierre propio que la aísla del resto del domicilio. Se trata este de un detalle muy importante en lo que se refiere a por qué el hijo del anciano no habría escuchado la enorme reyerta que se estaba produciendo a solo unos metros de él.
Sobre las 14.30 horas, mientras ella estaba en la cocina preparando la comida de su pareja, se acercó su suegro desde el salón y empezó a insultarla, inopinadamente. «¡No aportas nada en casa, vete de aquí! ¡Eres una mierda!», le gritó, y cogió un cuchillo.
Corrieron al salón y prosiguió la trifulca. Siempre según la versión de Pilar, él intentó apuñalarla y ella se cubrió con un brazo, donde presentaba heridas de defensa. Con la otra mano lo agarró por el cuello, forcejearon y cayeron sobre el sofá, ella sobre Maximino, al que aún estaba asfixiando.
El anciano intentó defenderse mordiéndole en la mano y ella respondió con otro bocado, pero la pelea no terminó hasta que cayeron al suelo. Pilar aún lo estaba estrangulando. La víctima comenzó a ahogarse y dejó de moverse. La joven, inquieta, envió mensajes a su pareja, llamado como el fallecido. Decidieron llamar al 112. Eran las 14.55 horas. Según dijo el novio a los agentes, él no escuchó nada en ningún momento, porque tenía los cascos puestos. Llegó a mostrarles el chat con la sospechosa.
Tras oír estas versiones, Homicidios detuvo allí mismo a María del Pilar, que también tuvo que ser asistida por el Summa 112 por las lesiones cortantes en el antebrazo. Los sanitarios, en un primer examen exterior al fallecido, determinaron que efectivamente presentaba lesiones compatibles con un estrangulamiento.
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