Detenido un nigeriano en Málaga por clavarle un cuchillo en la cabeza a un hombre normal
La Policía Nacional ha detenido de nuevo en Málaga a un inmigrante nigeriano acusado de protagonizar una brutal agresión en la barriada de Guadalmar, donde dejó una hoja de cuchillo incrustada en la cabeza de un hombre de 36 años. El arresto se produjo apenas tres días después del ataque, cuando el sospechoso presuntamente intentaba cometer otro robo en la ciudad.
Según fuentes cercanas a la investigación, el individuo fue interceptado dentro de un autobús urbano cuando trataba de sustraer un teléfono móvil a un pasajero. Un agente de la Policía Nacional que se encontraba en el vehículo intervino en ese momento y procedió a su arresto.
En un primer momento, el sospechoso fue retenido únicamente como presunto autor de un hurto. Sin embargo, los investigadores del Grupo de Homicidios que trabajaban en la agresión ocurrida días antes comprobaron rápidamente que se trataba del mismo hombre buscado por el violento ataque ocurrido en Guadalmar.
Una agresión extremadamente violenta
Los hechos que originaron la investigación se produjeron el 6 de marzo en la barriada malagueña de Guadalmar.
La víctima acudía junto a un compañero de trabajo a recoger su coche cuando descubrió que un desconocido estaba dentro del vehículo tras romper una ventanilla para robar. Al intentar sacarlo del turismo sujetándolo por el brazo, el agresor reaccionó con una violencia extrema.
Según las fuentes consultadas, el atacante comenzó a golpear al propietario con un puño americano, provocándole graves lesiones en la cabeza. El acompañante también fue agredido, aunque sus heridas fueron leves.
Tras la paliza, el agresor huyó corriendo del lugar.
El hallazgo que alarmó a los médicos
El herido fue trasladado de urgencia al Hospital Regional de Málaga en estado crítico, con un grave traumatismo craneoencefálico.
Durante las pruebas médicas, los facultativos descubrieron un hecho todavía más impactante: una hoja de cuchillo de unos siete centímetros había quedado incrustada en su cráneo, tras romperse durante la agresión.
Los cirujanos tuvieron que intervenir de urgencia para extraer el fragmento metálico que había atravesado el cráneo, una operación de altísimo riesgo.
Aunque lograron retirar el cuchillo, el paciente continúa en coma inducido, sedado y con respiración asistida, mientras su evolución sigue siendo muy incierta.
Investigación abierta
Con la nueva detención, la Policía trabaja ahora para confirmar su implicación directa en la agresión y reconstruir con precisión lo sucedido.
El caso ha provocado una gran conmoción en Málaga por la extrema violencia del ataque, mientras la víctima continúa luchando por su vida en el hospital.













