Se disparan en toda España las urgencias por los daños del eclipse
Durante unos minutos de la tarde de este miércoles, 12 de agosto, buena parte de España hizo algo poco habitual: mirar al mismo sitio y casi al mismo tiempo. La Luna se interpuso entre el Sol y la Tierra y dejó una franja de oscuridad que atravesó la Península de oeste a este, desde Galicia hasta el Mediterráneo. Era el primer eclipse total de sol visible desde la Península Ibérica en más de un siglo, un acontecimiento que había generado meses de expectación y que llegó, además, con el Sol ya muy bajo sobre el horizonte.












