Reciben en Barcelona lanzando huevos la estatua de Franco decapitado

Cuarenta años después, hay heridas que siguen abiertas. La polémica exposición sobre Franco, de la que todo el mundo ha dado su opinión durante meses sin que se hubiera instalado, se inaugura este 17 de octubre en Barcelona.
Se trata de la muestra cultural 'Franco, Victoria, República. Impunidad y espacio urbano'. La exposición se compone únicamente de tres estatuas: una sobre la República, otra en la que aparece Franco a caballo y otra que representa la Victoria del régimen.
La exposición llega rodeada de una gran polémica en la ciudad, CiU y ERC la ven ofensiva para las víctimas del franquismo y el PP y Ciutadans creen que persigue reabrir heridas del pasado.
La ha promovido el área de cultura del Ayuntamiento de Barcelona y su emplazamiento, en la explanada del centro cultural del Born, es otro de los motivos de controversia, pues el edificio está construido sobre unas ruinas arqueológicas de la batalla de 1714.
El nacionalismo acusa al gobierno de Ada Colau de afrenta a la memoria de la guerra de Sucesión, que culminó en la derrota austracista y la toma borbónica de Barcelona el 11 de septiembre de 1714.
Horas antes de su inauguración esta tarde, por la mañana, mientras los operarios intalaban las estatuas y la prensa hacía las fotos, un hombre ha lanzado huevos sobre la ecuestre del Caudillo, que ha tenido que ser limpiada por los operarios. Se da la circunstancia de que en la estutua exhibida,
Franco está decapitado. La obra se encontraba guardada en los almacenes municipales, donde misteriosamente y sin que nadie supiera nada durante años, el Generalísimo perdió (literalmente) la cabeza.
La muestra trata de exhibir la permisividad con los símbolos de la dictadura a partir de la peripecia de tres estatuas y de la actitud de sus autores, Marès y Viladomat, que trabajaron para la República, exaltaron el franquismo y fueron reconocidos por la democracia.
Izquierdistas reciben a una estatua de Franco (decapitada) tirándole huevos. A ver si van a ser los que no tuvieron sus abuelos.
— MEDITERRÁNEO DIGITAL (@MediterraneoDGT) 17 de octubre de 2016












