El Gobierno anuncia una Ley para censurar a los medios digitales

El Gobierno, lejos de recular, persiste en su estrategia de cuestionamiento del trabajo de los medios de comunicación. Coincidiendo con informaciones periodísticas que ponen en la picota a distintos miembros del Consejo de Ministros, el Ejecutivo afianza su política de dibujar un mapa informativo español dominado por las noticias falsas -fake news-. Lo publica el diario El Mundo.
Isabel Celaá, portavoz del Gobierno, se ha quejado de que su Gabinete está "sufriendo una ola de fake news" y ha llegado a cuestionar las preguntas que se le formulan los viernes en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros.
"Me encuentro cada semana con preguntas que son ya, de entrada, condenatorias, cual si fueran sentencias de tribunales y esto arrolla la libertad de expresión y toda presunción de inocencia. No podemos consentirlo", ha sido la reflexión de la portavoz del Gobierno en una entrevista en la cadena Ser.
En sus últimas comparecencias en Moncloa, Celaá ha tenido que responder a la dimisión forzada de Carmen Montón como ministra de Sanidad; la rectificación sobre la venta de armas a Arabia Saudí; la polémica sobre la tesis doctoral de Pedro Sánchez; las grabaciones que destapan la relación de la ministra de Justicia con el ex comisario Villarejo; o la situación de Pedro Duque, que creó una sociedad para gestionar sus inmuebles.
"Hay una especie de investigación de la vida personal de los miembros del Gabinete. Esto no es político. Hay ciertos usos y costumbres de otras épocas en los que no se debería entrar", ha sido su protesta por la publicación de estas informaciones antes mencionadas. "A través de [medios] digitales estamos sufriendo una ola de fake news". La portavoz y también ministra de Educación se ha quejado de que viven bajo "la lupa de los medios" de comunicación, que le toman la temperatura "cada minuto".
Celaá, que es la voz del Gobierno, ha insistido en la propuesta lanzada hace unos días por la vicepresidenta Carmen Calvo de abordar una regulación de los medios de comunicación, bajo el pretexto de la proliferación de noticias falsas y bajo el amparo de que otros países de Europa ya sondean esta posibilidad. "Hace falta una reflexión conjunta con los medios de comunicación para deslindar la verdad de la posverdad. Estamos sufriendo una moda extranjera, desde EEUU, de fake news que realmente estorba lo que es la verdad periodística, que debe ser una verdad basada en datos y contrastada".
¿Y las 'fake news' de la izquierda?
Que poco le gusta la libertad de prensa a la izquierda y a sus tentáculos mediáticos. No recordamos que ni el PSOE ni Podemos (que también respalda esta propuesta de censura digital) se hayan quejado de las 'fake news' que afectan al Partido Popular, como que la Justicia haya condenado a la formación por la financiación ilegal de la trama Gürtel, una noticia falsa que puso en marcha la moción de censura y precipitó la caída del Gobierno, o denunciar abiertamente la información publicada por el digital comunista 'El Salto', que se encargó de difundir que un mantero senegalés había muerto por culpa de la policía en Lavapiés, la única 'fake news' de nuestro país que ha desembocado en gravísimos disturbios, multitud de heridos y decenas de detenidos, en un estallido racial sin precedentes.
La libertad de expresión es para cagarte en Dios, insultar a los curas o hacer chistes de las víctimas de ETA. La democracia es solo para los que piensan como ellos. Los demás, somos todos fachas.












