El empresario que quiso besar a Teresa Rodríguez: 'Como es de Cádiz, pensé que tendría más sentido del humor'

El empresario sevillano Manuel Muñoz, procesado por abalanzarse y simular besar en la boca a la líder de Podemos Andalucía, Teresa Rodríguez, parece no estar muy arrepentido de su polémico gesto.
En su alegato al juzgado que instruye el caso, insiste de nuevo en que fue "una broma", concediendo que tal vez de "mal gusto", y que como tal debe tomarla la afectada, por lo que pide el sobreseimiento de la causa. Y valora que la diputada andaluza "no es una persona timorata" que se sienta "gravemente humillada, ultrajada y moralmente degradada" ante el "simulacro de un beso".
El denunciado considera que la diputada podemita no responde a "un perfil psicológico propio de una persona timorata", basándose en que "valientemente, no deja de reconocer la independencia de Cataluña" o "publica en las redes sociales -para después arrepentirse y borrarlo- que el presidente del Gobierno de España es un lamentable cheposo y servil".
Por este motivo, entiende, no puede considerarse su actitud un delito contra la integridad moral porque es algo que depende de la "la sensibilidad, psicología o vulnerabilidad emocional" de la víctima. Y Teresa Rodríguez, mantiene, ni es "extremadamente sensible ni de tal debilidad emocional que un simulacro de beso la haga sentirse humillada".
Así consta en el recurso presentado por su defensa contra el auto de procesamiento dictado hace una semana por la juez de instrucción 11 de Sevilla, quien apuntó que la acción de Muñoz se ajustaría a un delito contra el orden público, dado que Rodríguez es una autoridad pública, o bien un delito contra la integridad moral.
El empresario niega el primero, según recoge Efe, porque no hubo menosprecio a la consideración de parlamentaria autonómica, ni se empleó la fuerza ni la intimidación, y la denunciante no ofreció resistencia alguna, según se puede comprobar en las grabaciones de las cámaras de seguridad sobre lo ocurrido la tarde del 20 de diciembre de 2016. Es más, señala que, tras el incidente, la diputada actuó con total naturalidad y hasta aceptó su tarjeta de visita.
A juicio de la defensa del empresario, tampoco habría el delito contra la integridad moral que estima indiciariamente la jueza porque no se trató de una acción con contenido vejatorio, sino simplemente una "broma, a lo sumo de mal gusto, excesiva, desafortunada, incorrecta o reprobable socialmente" y que nunca estuvo en el ánimo del denunciado "degradar o humillar a la denunciante".
En este sentido, el empresario reprocha "la exageración" mostrada por la líder de Podemos en Andalucía al relatar lo sucedido. "Denunció recargando, exagerando y dramatizando, faltando incluso a la verdad cuando relató haber sido empujada, arrinconada y amordazada".
La intentó besar 'porqué llevaba encima unas copas de más'
El incidente se produjo el 26 de diciembre de 2016 cuando, al finalizar la inauguración de una exposición fotográfica en la Cámara de Comercio de Sevilla, el empresario responsable de la organización insistió a Teresa Rodríguez para que subiera a conocer la planta noble del edificio. Allí, el empresario Manuel Muñoz salió de una de las estancias colindantes para presentarse y, en presencia de varias personas más que no reprendieron la actitud de su compañero, se abalanzó de golpe sobre la diputada, acorralándola contra la pared y poniéndole la mano sobre la boca para simular besarla.
Posteriormente, tras conocer la denuncia, pidió disculpas por la "broma" y la achacó a que llevaba encima "copas de más" porque habían estado ese mediodía celebrando una comida de Navidad, aunque tuvo que renunciar a su cargo como vocal de la Cámara de Comercio.
Más tarde, ya ante el juez, insistió en que todo fue una broma que se permitió porque la líder política es nacida en Cádiz, y como allí son célebres los carnavales donde todo el mundo se mofa de todo, pensó que tendría más sentido del humor. "Si hubiera sido de Checoslovaquia, no se la gasto".
Teresa Rodríguez denuncia que un empresario intentó besarla y encima, le dejó su tarjeta https://t.co/qVm3f4ciAF #Podemos #Machismo pic.twitter.com/U3s9E20IA0
— MEDITERRÁNEO DIGITAL (@MediterraneoDGT) 23 de diciembre de 2016












