Dos progres se cagan vivos y aplauden el machismo de los gitanos: 'Son sus costumbres'

Te hablan de exigencias en ámbitos de igualdad, respeto, poder de decisión, empoderamiento, autonomía pero cuando ponen los pies en la tierra y se encuentran de frente con un problema real, de una mujer real, en la España real del siglo XXI, su respuesta es la palmadita en la espalda al machote.
Hablo de Quique Peinado y Manuel Burque, que al parecer luchan contra el machismo aplaudiendo que un hombre le haya dado permiso a su mujer para grabar una película de lesbianas. Como si de un héroe se tratara.
Eso es lo que nos encontramos al ver el programa de la Cadena Ser ‘Buenismo bien’ cuando entrevistan a Rosy Rodríguez, una mujer madrileña de 21 años que para rodar una película le ha tenido que pedir permiso a su hermano, a su madre y a su marido.
¿Cómo es posible que en pleno 2019 una mujer en España tenga que pedir permiso para trabajar en lo que le gusta? ¿Es que existe alguna ley que diga que necesita permiso? Sí, existe. Es una ley no escrita por los intocables gitanos.
En #BuenismoBien estamos por los loles, pero también hay momentazos como éste con la actriz Rosy Rodríguez, que nos emocionó a todos.
— Buenismo Bien (@BuenismoBien) 28 de febrero de 2019
El programa completo https://t.co/1pU8Jq5pdJ pic.twitter.com/MtFm4T6bZX
Aquí es donde viene el matiz en todo lo que se pueda añadir a la historia y viene la fascinante justificación y posterior aceptación por parte de personas claramente de izquierdas. Como Rosy es gitana, tiene que pedir permiso a su familia. Como su familia le da permiso, lo aplauden y felicitan a esos hombres que imponen una decisión (vaya en a favor, como en este caso, o en contra) por romper con su propio prejuicio frente al lesbianismo.
¿Y qué han dicho todas esas mujeres que andan movilizándose por la igualdad, el respeto, el poder de decisión, el empoderamiento y la autonomía? Se han callado como puertas. Si esa misma entrevista se hubiera hecho en un medio claramente de derechas, las manifestaciones se habrían hecho en la puerta del mismo, con un grupo de ofendidas por protección al mantenimiento del heteropatriarcado. Pero estamos de suerte, sólo era un programa de izquierdas súper chupi-guay.
Mientras tanto, tenemos las redes sociales, los periódicos, los digitales y los informativos llenos de consignas feministas para concienciar a no sé qué sociedad (porque la gitana está claro que no) de la necesidad que hay en España de crear leyes que protejan a las mujeres de ser mujeres.
Voy a por más palomitas, que creo que esta semana va a traer mucho drama.












