Condenada una peluquera que se negó a cortarle el pelo a una mujer musulmana

Un tribunal de Noruega falló este lunes en contra de una peluquera que se negó a aceptar a una clienta por llevar velo islámico. Los hechos se remontan al pasado 4 de octubre cuando Merete Hodne echó a Malika Bayan de su salón de belleza en la pequeña ciudad de Bryne, a 30 kilómetros de Stavanger, en el sureste del país.
La peluquera de 43 años fue acusada de "discriminación religiosa", conforme al artículo 186 del Código Penal, y condenada a pagar una multa. Como se negó, el pasado jueves tuvo lugar el que es el primer juicio en Noruega a causa del 'hijab', y en el que la denunciada se enfrentaba a una pena de seis meses de cárcel.
Ante la corte, Hodne explicó que si le dijo a Bayan que se buscara otra peluquería ya que "no aceptaba a clientas como ella", según consta en el atestado, era porque sintió miedo. "Cuando veo un hijab veo un símbolo político, no pienso en religión sino en ideologías y regímenes totalitarios", se defendió antes los jueces. Ya antes en televisión había expresado que el pañuelo era "símbolo de la ideología islámica, del mal".
Por su parte, Malika Bayan de 24 años, explicó que si bien había "conocido el racismo y la discriminación antes de eso, como ciertas miradas y cosas por el estilo", según la cita la agencia NTB, "nunca me lo habían soltado en la cara tan claramente".
"Me hizo daño de varias maneras. Me sentí pequeña, estúpida, no integrada, herida. No podía entender por qué un pañuelo en mi cabeza podía provocar eso", prosiguió la joven, que se convirtió al Islam en 2011 y comenzó a cubrirse tres años después.
Según la sentencia del Tribunal "la corte no tiene ninguna duda de que el acusado actuó intencionadamente, que discriminó intencionadamente a Bayan echándola de su peluquería porque Bayan era musulmana".
Condenada a pagar una multa de 10.000 coronas (unos 1.000 euros) y los costes del juicio, la abogada de Hodne ya ha anunciado que su clienta recurrirá un fallo que considera "injusto".












