Si no estás en Internet, no existes

Para las nuevas generaciones, es imposible imaginarse su vida sin internet. Un ordenador o un móvil sin conexión a la red, hoy en día, es prácticamente inútil. Aunque la creación del ciberespacio no es nueva, la historia de la net nos cuenta que, en los '90, sólo existían 9 sitios web. Una tendencia que fue multiplicándose tan rápido que, en sólo 12 años (2002) la cifra crecía hasta los 40 millones de sitios, y en 2008, más de 160 millones ya existían.
¿A qué se debe tanto alboroto con respecto a la red? Es tan magno como simple: internet ha revolucionado el mundo y la forma como nos relacionamos. En el siglo XXI, tener una página web nos abre un escaparate directo a la globalización. Podemos estar conectados con los 5 continentes... sin tener que salir de casa.
Para las empresas, una tendencia al alza es el conocido como e'commerce (comercio electrónico), fundamental en cualquier negocio. El diario El Mundo ya se hacía eco del crecimiento imparable de las compras a golpe de ratón. Sólo en 2014, se realizaron más de 200 millones de transacciones de compras electrónicas desde España.
En el siglo XXI, cualquier persona puede navegar por Internet
Los beneficios de la red son evidentes: publicidad y conexión con clientes 24/7. La comodidad, además, está a otro nivel: dar a conocer tus catálogos o propuestas digitalmente, te ahorrará mucho dinero y conseguirá dar una imagen corporativa y moderna a tu negocio. Nada será igual si no estás en internet.
Hoy en día, una página web está al alcance (prácticamente) de cualquier persona. No se necesita dinero ni conocimientos profesionales para hacer algo sencillo: con un creador web gratuito y tutoriales de YouTube basta. Si se desea ir un paso más allá y conseguir algo más regio, contrata los servicios de un buen profesional. Y recuerda: lo más importante será que refleje adecuadamente el espíritu de tu compañía. Tu éxito dependerá, en buena medida, de la imagen que proyectes al mundo.
Estar en Google, básico para el éxito de tu web
Seamos honestos: si una compañía no está en internet, no existe. Un negocio normal lo conocen (máximo) a unos cuantos kilómetros a la redonda. En cambio, si está bien posicionado en la red, puede tener conexión con clientes de todas las partes del mundo.
Para llegar cada vez a más personas, es fundamental tener buena indexación en Google. Es muy importante escoger bien el nombre del dominio y el hosting; elegir extensiones tipo .net como la principal y no la .com es un error, ya que Google apunta mejor al dominio más extendido.
En el caso del hosting, decantarnos por el más barato y guiarnos únicamente por el precio, la mayoría de veces sólo va a traernos problemas (aunque existen opciones que se adaptarán a las necesidades de tu web, sin descapitalizarte antes de empezar, logrando darte una cuidada y profesional imagen coorporativa).
Internet ha cambiado la forma como nos comunicamos con los demás. En el siglo XXI, es fundamental tener una buena presencia en el ciberespacio, que está substituyendo al mundo real en la mayoría de facetas de nuestro día a día, creando una dimensión virtual que ha sido capaz de generar una verdadera realidad paralela.
Y para muestra, un botón: ¡qué nos lo digan a nosotros! Hemos conseguido convertirnos, según todos los auditores de tráfico a nivel global, en uno de los medios informativos de referencia en toda España (2.500.000 visitas en marzo de 2016, datos de Google Analytics) situándonos en el TOP30 entre los periódicos más leídos de nuestro país.
En el siglo XXI, es básico tener presencia en la red para poder proyectarte al mundo. Y recuerda: si no estás en Internet, no existes.












