Los mejores libros para que los niños lean en la playa

El momento de las vacaciones ha de contemplarse como un tiempo de descanso pero no por ello es recomendable el perder los buenos hábitos, como puede ser el seguir haciendo deporte y leer. Los índices indican que durante este parón los adultos aprovechan para leer más que de costumbre pero los niños, por su parte, suelen dejar un tanto más aparcados los libros. Numerosos especialistas comparten la opinión de que esto no es nada recomendable puesto que cuando el menor abandona ese sano hábito lo que suele ocurrir es que pierda habilidades en ortografía que se harán más notables en su vuelta al colegio. Es importante, por tanto, que esa actividad intelectual se mantenga pero, como es lógico, hay que saber elegir los libros más adecuados para que se les hagan amenos y lo vean como algo interesante y no como unos deberes extraordinarios.
Aunque la oferta en este sentido es de lo más amplia hemos querido recopilar algunos consejos de cara al verano. Además, la vuelta al cole está a la vuelta de la esquina y el leer durante el verano harán que vean los libros de texto mucho más accesibles.
- Cucú-Tras (Francesca Ferri) o El pollo Pepe (Nick Denchfield) Ambos están recomendados para la edad más temprana en la que se empieza a leer. En este sentido hay que ser un poco cautos porque esas primeras impresiones les pueden marcar tanto positiva como negativamente. Lo mejor es optar por lecturas ligeras, que cuenten con ilustraciones coloridas y con una historia asequible. El que los padres se impliquen en este hábito con ellos también hará que los pequeños muestren más interés.
- Autores como Michael Ende para la etapa escolar. Algunos de sus títulos más conocidos son La Historia Interminable, Jim Botón o Lucas el maquinista. En realidad, lo mejor es que a estas alturas el mismo niño decida y muestre sus preferencias literarias, no hay que forzar nada. Al tiempo hay que motivar para que esta afición esté siempre presente, que vea que los adultos también leen y que se interesan por ellos. Nunca está de más preguntar sobre qué libro les interesa, los motivos, de qué va la historia...
- Libros que guarden relación con lo que suelen ver. Sus dibujos preferidos, películas de animación... Si tienen algo en común con ellos suelen resultarles mucho más atrayentes a medida que siguen creciendo.
La clave, en cualquier caso, es prestar mucha atención al niño y tratar de entender sus gustos. Es la única manera de que no vea la lectura como una obligación porque, una vez superada esa delgada línea, resulta muy difícil rectificar y la lectura es una base fundamental para su correcto desarrollo.
Algunos trucos que funcionan muy bien son los de dejar los libros a mano, que ellos tengan acceso. De esa manera se animaran por sí solos a investigar y ver de qué se tratan. Y, sin estar encima de ellos en todo momento, sí que es importante el que vean dónde poder reflejarse. Para un niño resulta extraño que se le diga que la lectura es interesante y buena para él cuando nunca ve que sus padres tengan un libro en la mano. Una parte importante del crecimiento se basa en la imitación. Para que la involucración sea aún mayor suele funcionar bien el empezar desde muy pequeños contándoles cuentos.












