Consejos para viajar con niños en verano

Salir de vacaciones en familia es siempre complejo, sobre todo si viajamos con niños pequeños. Todas las precauciones son pocas y no podemos dejar cabos sueltos, porque de ello dependerán tanto nuestra tranquilidad como el bienestar y seguridad de los más pequeños.
¿A qué aspectos debemos prestar una atención especial a la hora de viajar?
- Sillas para coche cómodas y seguras
La sillita es un elemento muy importante para viajar de forma segura. Debemos prestar atención a la estabilidad, al tipo de anclaje y a los sistemas de retención (cinturones). La silla debe ir siempre colocada en los asientos traseros, de manera que se minimice el riesgo físico de los niños en caso de impacto.
- Coberturas del seguro de automóvil
Al ponernos en carretera, es importante saber que nuestro seguro puede hacer frente a todos los imprevistos que se puedan presentar. Hoy por hoy, los seguros de coche ofrecen una amplia variedad de coberturas, como asistencia en carretera, traslados en caso de accidente, vehículos de substitución y robo.
- Hidratación, descansos y ropa cómoda
Los viajes en coche a distancias largas suelen ser pesados para los niños. La inmovilidad en la silla y factores como el calor o la ansiedad por llegar al destino pueden ocasionar malestar, por lo que es recomendable realizar paradas frecuentes que permitan distraer y apaciguar a los pequeños. Es muy importante mantener a los niños hidratados y no obligarlos a comer si no tienen demasiado apetito. Una comida copiosa podría ser contraproducente.
La vestimenta también influye en la comodidad del trayecto. Es conveniente que los niños lleven ropas holgadas y por supuesto adecuadas al lugar de destino. Aunque viajemos en verano, siempre viene bien incluir en la maleta alguna prenda de manga larga- De esta manera, protegeremos a los niños del sol y de las posibles picaduras de mosquitos.
- Prevención del mareo
En el botiquín de vacaciones no deben faltar productos para evitar el mareo. Otros elementos indispensables son antitérmicos, gasas, tiritas y líquidos para limpiar posibles heridas. Los repelentes de mosquitos también son muy aconsejables, tanto para los niños como para los adultos, así como las cremas solares protectoras.
- Viajes en avión
Los viajes en avión suelen ser una experiencia muy excitante para los niños. Sin embargo, hay que tener presentes algunas molestias que se puedan presentar, como los dolores de oídos ocasionados por los cambios de presión. Para minimizar estos inconvenientes, es aconsejable que el niño beba agua a sorbitos, sobre todo en el descenso, o bien que mastique algún alimento o chuchería.
- Documentación, tarjetas sanitarias y vacunas
Sea cual sea nuestro lugar de destino, es importante llevar la documentación en regla: cartillas sanitarias, tarjeta sanitaria europea si viajamos a un país de Europa y, para mayor tranquilidad, cartilla de vacunación. En caso de viajar a destinos internacionales, es conveniente conocer los convenios sanitarios que puedan existir. Para estos casos, puede ser de utilidad contratar un seguro de viajes, que garantizarán tanto la asistencia sanitaria como el retorno al lugar de origen si fuera necesario.












