¿Cómo gestionar su reputación online con el SEO?
En los últimos años, se ha reafirmado el uso de recursos tecnológicos como estrategia de mercado. Internet y las redes sociales han cambiado el panorama corporativo. El nuevo espacio público obliga a las compañías a trabajar en su reputación online.
La gestión de reputación, también llamada reputación web, representa el conjunto de los comentarios y de las informaciones que conforman tu notoriedad en Internet, según explica Eskimoz. Además, no solo se trata de la imagen, sino que la red ofrece también nuevas formas de interacción con el cliente o consumidor.
El posicionamiento SEO (Search Engine Optimization), es el proceso mediante el cual se logra emparejar las búsquedas del usuario con la oferta de sitios web. Para consolidar un negocio online es necesario gestionar la reputación web desde el inicio. La presencia en los motores de búsqueda es imprescindible para ser competente y no resultar vulnerable ante otras marcas.
Los cambios de algoritmo constantes elevan la complejidad de esta tarea ya que obliga a un trabajo constante y en profundidad. Es imperativo encargarse de la e-reputación online de manera continua para impedir que haya informaciones negativas que vengan a cuestionar la estrategia implementada. Por ello, la gran especialización que requiere, junto al auge de los negocios online, convierten a la profesión del experto en posicionamiento SEO en una de las más demandadas en la actualidad. Cada vez más empresas optan por contratar estos servicios de marketing digital a agencias de reputación online en Madrid.
La web corporativa es la base de la estrategia de marketing digital, también llamado marketing electrónico o e-markerting. A la que debe sumarse la importancia del dominio y la extensión ya que influyen en el posicionamiento. Existe una serie de directrices a seguir como, por ejemplo, el uso de una palabra clave que represente y defina la actividad del negocio.
El primer paso para lograr un buen posicionamiento SEO es realizar un estudio de la competencia observando, principalmente, cómo se posiciona y qué palabras clave utiliza. Una vez establecida la palabra clave del sitio web, se debe incluir en cada elemento de la página (títulos, contenido, descripciones, etc.). Todos estos elementos requieren una optimización individualizada como, por ejemplo, la inserción de atributos ALT en las imágenes.
Otro factor importante es trabajar en la construcción de enlaces mediante la creación de enlaces en otros sitios web ajenos. Así se logra reputación online, imprescindible para que los algoritmos de Google estimen de interés la oferta de contenidos propios. Existen múltiples factores que afectan al posicionamiento. Para su análisis, las agencias de marketing emplean softwares específicos.
Reputación online en redes sociales
El mercado online se ve favorecido, especialmente, por la llegada de las redes sociales. Desde la llegada de Facebook en 2004 hasta las recientes herramientas que ofrecen Twitter e Instagram. Todas estas aportan nuevas formas de comercialización. El futuro del eCommerce se centra en estos nuevos formatos.
En concreto, Google ha incluido a Facebook y Twitter en su índice y posiciona perfiles y publicaciones. Las redes sociales también requieren optimización tanto del perfil como de cada una de las publicaciones.
Las publicaciones en redes sociales se basan en el algoritmo SocialRank. Este analiza desde los likes hasta otros indicadores más complejos para definir su influencia en la red. Además, los algoritmos de Google también tienen en cuenta la presencia en redes sociales.
Para ello, además de crear contenido de calidad, es importante la optimización del SEO. En las publicaciones, el título equivale al título de la página web y el inicio del contenido a la MetaDescripción de la publicación web.
Cada red social requiere una estrategia de marketing adaptada a las características de cada una de estas. Instagram ofrece servicios innovadores como la sección de shopping, Instagram Ads o herramientas de seguimiento mediante gráficos y otros elementos.
En el caso de Twitter, existe una complejidad añadida a la hora de optimizar el contenido. La limitación de los caracteres de los tuits puede llevar a que un contenido recargado de palabras clave se torne trascendente e incluso pesado para los lectores. El tráfico podría desviarse a otros canales.
Por otro lado, las redes sociales son clave para lograr enlaces de calidad. A través de las redes sociales es posible enlazar la página web corporativa. Esta es una manera fácil de lograr citas en sitios web ajenos que, como se ha explicado anteriormente, son imprescindibles para la reputación online.
A la hora de aventurarse el posicionamiento SEO, ya sea en redes sociales como en páginas web, cabe señalar que los delicados cambios de algoritmos de Google pueden llevar a penalizaciones que influyen negativamente en el posicionamiento. Tal y como explica Eskimoz, “un sitio penalizado puede pasar de la primera posición en los SERPs a la posición 20 en un solo segundo y quedarse en las páginas oscuras de Google”. En definitiva, delegar la gestión de la reputación online a agencias con que ofrezcan una buena estrategia de marketing puede llegar a ser determinante para la viabilidad de los negocios online.












