Marruecos apunta a Melilla: drones marroquíes ya vigilan la frontera
La Guardia Civil sospecha que las aeronaves utilizadas son modelos empleados por la Gendarmería marroquí en la frontera y España ya ha pedido a Rabat que modifique la altura de sus vuelos.
La presencia de drones marroquíes junto a la frontera de Melilla ha provocado al menos dos incidentes durante los últimos días en las inmediaciones de la senda de aproximación del aeropuerto de la ciudad autónoma. Uno de ellos llegó a interferir en el aterrizaje de un vuelo comercial, obligando a alterar temporalmente su maniobra de llegada.
La Delegación del Gobierno en Melilla ha confirmado que España ha trasladado a Marruecos la petición de que ajuste la altura de vuelo de estos aparatos para evitar nuevas interferencias con la aviación comercial. Según la versión oficial, los drones permanecían en espacio aéreo marroquí y realizaban tareas de vigilancia fronteriza.
Dos incidentes en menos de una semana
Según publica este viernes The Objective, el primero de los sucesos se habría producido durante la noche del 18 de septiembre, cuando se detectó un dron de grandes dimensiones muy próximo a la senda de aproximación de la pista 33 del aeropuerto.
El segundo episodio ocurrió la noche del martes 22 de septiembre. Un aparato volvió a ser detectado en la zona fronteriza mientras un vuelo comercial trataba de aterrizar en Melilla.
La información publicada por The Objective sostiene que la presencia del dron habría obligado a mantener durante cerca de una hora en vuelo a un avión de Iberia procedente de Málaga antes de poder completar la maniobra. La Guardia Civil confirmó la presencia del aparato y se dio aviso a la torre de control.
AENA, por su parte, ha señalado que el incidente no provocó la suspensión de las operaciones del aeropuerto ni la cancelación de vuelos, aunque sí se produjo una demora en el aterrizaje.
La Guardia Civil señala a drones utilizados por Marruecos
Fuentes de la Guardia Civil en Melilla citadas por The Objective consideran que el aparato podría corresponder a uno de los modelos de gran tamaño utilizados habitualmente por la Gendarmería marroquí para vigilar el perímetro fronterizo.
La circunstancia que ha levantado las sospechas entre los agentes no sería tanto la utilización de drones —algo habitual en las labores de vigilancia fronteriza— como la altura a la que estaban operando.
Estas fuentes aseguran que los aparatos habrían estado volando a una cota muy superior a la habitual y próxima a la utilizada por los aviones comerciales cuando atraviesan la zona fronteriza durante la aproximación al aeropuerto.
Además, según el mismo medio, no constaba un NOTAM, el aviso aeronáutico empleado para comunicar restricciones, peligros o actividades que puedan afectar a las operaciones aéreas, relacionado con esos vuelos.
La Delegación del Gobierno ha rebajado, sin embargo, la interpretación política del incidente y sostiene que los aparatos estaban realizando labores de vigilancia para impedir posibles entradas irregulares desde Marruecos, dentro del dispositivo desplegado después de los llamamientos difundidos en redes sociales para organizar nuevos intentos de acceso a Ceuta y Melilla.
España despliega seis F-18 en el mar de Alborán
Los incidentes coinciden además con una importante actividad militar española en la zona.
Desde el 21 hasta el 25 de septiembre, las Fuerzas Armadas desarrollan la activación Eagle Eye 26-03 en Málaga y el mar de Alborán, una operación de presencia, vigilancia y disuasión que integra medios del Ejército del Aire y del Espacio, el Ejército de Tierra y la Armada.
El dispositivo incluye seis cazas F-18 del Ala 15, desplegados en la Base Aérea de Málaga en misión QRA —Alerta de Reacción Rápida—, preparados para despegar en menos de 15 minutos ante la detección de una aeronave no identificada.
Fuentes militares consultadas por The Objective vinculan temporalmente los vuelos de drones detectados junto a Melilla con este despliegue y consideran especialmente delicado que se produzcan durante la noche y cerca de la aproximación al aeropuerto. Esta relación, no obstante, no ha sido confirmada oficialmente por el Ministerio de Defensa.
Paralelamente, medios especializados han informado de la presencia de cazas F-16 marroquíes realizando maniobras desde el aeropuerto de Alhucemas, situado a unas decenas de kilómetros de Melilla, mientras España mantiene sus F-18 desplegados al otro lado del mar de Alborán.
Los incidentes introducen así un nuevo elemento de fricción en una frontera especialmente sensible, aunque por el momento el Gobierno español encuadra oficialmente los drones dentro de las operaciones marroquíes de vigilancia fronteriza y ha limitado su respuesta a exigir que Rabat ajuste su altura para garantizar la seguridad de los vuelos civiles.
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