Ramón Tejero: 'Es una vergüenza que cesen a mi hermano y haya etarras en la calle siendo aplaudidos'

La decisión del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, de cesar este lunes 17 de marzo de 2014 al teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero Díez, como jefe del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS), número 1, de Madrid, tras invitar a su padre, -el también Teniente Coronel Antonio Tejero Molina y a otras personas implicadas en el golpe de estado del 23-F- a una comida en su acuartelamiento, ha prendido la mecha de la polémica.
Ramón Tejero, sacerdote de vocación y también hijo del Teniente Coronel, ha asegurado públicamente que "fue una comida de amistad" y que "no se celebró el 23F". "El cese de mi hermano lo atribuyo a una falta de vergüenza del director general de la Guardia Civil y del ministro del Interior", declaraba el religioso, que actualmente ejerce de párroco en Mijas (Málaga).
"Es una vergüenza que haya etarras en la calle siendo aplaudidos, que han asesinado a personas inocentes, y que unas personas que han sido juzgadas y han cumplido con su condena, no puedan comer juntos en privado. Eso es una vergüenza".
Ramón, que es el quinto de los seis hijos del exteniente coronel condenado por el asalto al Congreso, ha explicado que su hermano, se limitó a celebrar una comida con su padre y coroneles retirados de la Guardia Civil que fueron condenados por el 23F, pero que nunca fueron expulsados del cuerpo: "Me parece una verdadera vergüenza que mi hermano, que vive en el centro como todos los guardias civiles, no pueda comer con los amigos de toda su vida".
'Son como el Humo de Satanás'
Según el hijo sacerdote del ex teniente coronel, "la comida era con personas que fueron condenadas por el 23F, pero que no fueron expulsadas de la carrera, sino que llegaron a coroneles y están retirados; es decir, es un vergüenza no poder comer ni con su padre ni con coroneles retirados de la Guardia Civil". "Mi hermano no celebró nada; sólo comió con coroneles retirados con mi padre. No celebró nada para nada en absoluto. En mi casa nunca se ha celebrado eso del 23F. Esos son invenciones de ciertas personas que no sé dónde están. Son como el humo negro de Satanás, que decía Pablo VI".
La comida en Valdemoro, según la versión de Ramón Tejero, fue "única y exclusivamente" con su padre "y con amigos de toda la vida": "Lleva 30 años con ellos. Nos hemos criado con ellos; además esas personas no fueron expulsadas de la Guardia Civil, sino que continuaron ejerciendo su profesional y se retiraron como coroneles".
Ramón Tejero ha insistido en varias ocasiones que no celebraron el golpe de 1981: "Para nada en absoluto, celebraban la amistad. No fue el 23F". "Me siento tremendamente orgulloso de mi hermano y de mi familia y me voy a Madrid a darle un abrazo". Amen.
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