Ministra de Defensa en 'funciones'
Ciudadana: si en muchas ocasiones, esta no es una de ellas, el amor propio es móvil de altas y nobles acciones, cuando "no está moderado y dirigido por la razón, como es el caso, digo yo, se hace orgullo; el orgullo que hincha el corazón, enhiesta la frente, da a la fisonomía un aspecto ofensivo y a los modales una afectación entre irritante y ridícula; el orgullo que desvanece, que imposibilita para adelantar, que se suscita a sí propio obstáculos en la ejecución, que inspira grandes maldades, que provoca el aborrecimiento y el desprecio, se hace insufrible".

















