Ayer el consejo de gobierno de la DGA, llamada pomposamente el gobierno de Aragón, como si fuéramos un “estado” independiente, nombró 34 nuevos directores generales, que se unen a la docena –más o menos-, nombrados previamente. ¡Será por dinero!
España nunca había estado tan mal desde el periodo de la transición española. Tras dejar un verano totalmente inestable y de desgobierno, el Estado debe afrontar grandes problemas con soluciones intrépidas que se encuentran a faltar. La incertidumbre política es abismal y el hartazgo social hacia la clase política está alcanzando máximos históricos. Pero por si fuera poco, la previsible repetición electoral lo altera todo más todavía, porque implicaría ir por cuarta vez a unas Elecciones Generales en cuatro años con todos los costes que esto también supone, sin embargo, es algo que parece inevitable, dado que la extrema izquierda podemita y el Partido Socialista no se ponen de acuerdo en el juego de tronos, pese a que los socialistas hayan pactado acuerdos beneficiosos con los separatismos, cayendo de nuevo en el colaboracionismo con aquellos que desean dinamitar España con el dinero público de los españoles.
Decía George Orwell en su aclamadísima novela que “en una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario”. Aunque el término ‘revolucionario’ poco casa con el ideario de este periódico, lo cierto es que MEDITERRÁNEO DIGITAL se ha convertido en la verdadera Revolución del periodismo libre en España. Por ello y en honor a la Verdad, ha llegado el momento de levantar las cartas a nuestros lectores. Es necesario que sean conocedores de las innumerables batallas que se han librado desde la Redacción de esta Casa, precisamente para ‘librarse’ de la censura del sistema. Sin duda, es hora de echar un pulso a la dictadura de lo políticamente correcto. ¡Agarren bien sus dispositivos móviles! Les prometo que lo que van a leer, arqueará, cuanto menos, alguna de sus cejas. Bienvenidos al Cuento del 1984 de 2019.
Según Jorge Vigón, decíamos con ocasión del referéndum organizado por Mas hace un par de años, solo el que manda ha de hacerlo también dentro del límite de sus atribuciones en virtud de aquella ordenación en que juega; y las ordenes han de recaer sobre cosa lícita y permitida. Fuera de la ley no hay obediencia debida, decía en un artículo anterior.
Los que tenemos una experiencia y profesionalidad más que demostrada percibimos a través del análisis de conductas lo que otros, ignorantes en la materia, no ven o no quieren ver. He visto estos días respecto a la desaparición de Blanca Fernández Ochoa, la obcecación de algunos policías con accidente y accidente obviando el aspecto emocional y negando su importancia en cualquier tipo de conducta o desaparición.
La zona sur de España es la última frontera de la Unión Europea, y no digamos nuestras ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, además de los islotes de soberanía española.
Educar para el futuro significa prepararse para el cambio y la transformación continúa. Y eso no se logra incorporando sólo y exclusivamente el último avance de las tecnologías, habrá que mantener e implementar aún más valores como el esfuerzo constante, la ética, la solidaridad, el respeto, la igualdad, el discurso de los derechos pero también el de las obligaciones. Lo vertiginoso del cambio que estamos viviendo y la necesidad de la adaptación permanente exigen que se proporcionen las herramientas precisas para que el educando adquiera la autonomía necesaria para su autoafirmación, continúo aprendizaje y para que obtenga y logre conocimientos y competencias facilitadoras de su bienestar. No descubriré pues nada nuevo si afirmo que la educación no es un tema trivial, sino algo fundamental y básico de la sociedad cual seguro y garantía de futuro. Ciertamente los cimientos de la convivencia ciudadana, del progreso solidario e incluso el de la propia democracia están anclados, sin duda, por y en el sistema educativo del que nos dotamos acordando y consensuando. Acuerdo y consenso necesarios, y posibles de conseguir, con la participación de todos los elementos concernidos en el hecho educativo por medio del diálogo, del debate, de la generosidad mutua y de la imprescindible amplitud de miras. Nadie sobra en el empeño. La educación es mirada larga y no arma táctica política cortoplacista. La educación es columna vertebral, cuestión muy seria donde las haya, clave de bóveda real, porque una sociedad que no apueste por una educación de auténtica calidad lo pagará demasiado caro en el futuro. Debe ser percepción mayoritariamente compartida que la educación es motor de la sociedad y que por lo tanto no puede estar, bajo ningún concepto, sujeta a meros intereses partidistas. La educación dibuja los trazos gruesos del futuro.