La Izquierda y la Navidad
¿Por qué los zurdosos odian la Navidad? Desmontando todos los argumentos de la izquierda sobre la Navidad.
¿Por qué los zurdosos odian la Navidad? Desmontando todos los argumentos de la izquierda sobre la Navidad.
Siempre me ha gustado más escribir sobre aquella Navidad que nunca hemos tenido. Siempre me ha gustado más que el recuerdo de alguna Navidad pasada o que la simple evocación de un momento feliz. Recuerdo con muchísima fuerza, por ejemplo, el olor del serrín del nacimiento o esa sensación de libertad esperanzada de esos días irrepetibles de Colegio antes de las vacaciones. La Navidad del niño siempre envuelta en la poesía de los instantes efímeros de los reinos perdidos y de unas emociones idealizadas por el paso del tiempo: esos aromas que se perdieron para siempre en el devenir confuso del pasado. La Navidad, en definitiva, como parte de un rito anual necesario y profundamente occidental.
Por supuesto, hablamos de terroristas y genocidas farsas sobre otras abundosas y terroristas y genocidas farsas. Amontonándose y enredándose, como las cerezas. No existe virus SARS-CoV-2, ergo, aplastante y aristotélica lógica, no puede existir "variante" alguna. Eso sí, lo que sí existe, y mucha, es programación predictiva. Comerte el tarro desde hace décadas para que acabes aseverando que has visto bueyes volando, viendo a las liebres corriendo por la mar océana y correteando, a través de farallones, a simpáticos pececillos.
El 16 de agosto, y ante el agravamiento de mi estado, fui trasladado con toda urgencia a Zaragoza, al servicio de neurología del Miguel Servet, sito en la séptima planta de la ciudad sanitaria, y allí se desplazaron urgentemente mi esposa e hijo, hermano, cuñada, Pepe, que es como un hermano, y mi sobrino Joaquín.
La nacionalidad suele ser motivo de orgullo porque define la identidad de las personas y hace derivar de ella los derechos de éstas. No quiere decir esto que antes del siglo XIX no hubiera identidades, sino que adoptaban formas muy distintas a las naciones que hoy conocemos. Y por supuesto desde siglos atrás existía la identidad española, fruto de la diversidad, el contagio, el préstamo y el mestizaje. Fruto de la Historia.
Soy un entregado a las vacunas. Estoy vacunado de todo desde que era pequeñito con las vacunas herederas de la de la viruela de Jenner de finales del siglo XVIII. Mis hijas veinteañeras también están rigurosamente vacunadas contra todo lo vacunable, también desde que nacieron. Me siento en deuda con las vacunas que en los últimos 200 años han erradicado o reducido a la anécdota estadística y clínica a la viruela, difteria, tétanos, tosferina, poliomielitis, sarampión, rubeola, parotiditis, varicela y papiloma humano. Afirmo que las vacunas han salvado millones de vidas y que han sido y son un gigantesco paso de la ciencia en pro de la Humanidad.
A finales del mes de noviembre ha habido una polémica a raíz de un documento interno de la Comisión Europea. Se trata de un dossier de 32 páginas donde se alecciona a los funcionarios sobre cómo comunicarse de manera "correcta". En este escrito se recomendaba no decir "Feliz Navidad" sino "Felices Fiestas" con el pretexto de "ser sensible al hecho de que las personas tienen tradiciones religiosas diferentes".