El desgobierno podemista y separatista catalán y vasco, con el acompañamiento coreográfico de los “socialistos”, en el papel de tontos útiles, ha emprendido una nueva “cruzada”, para intentar ganar ante la opinión pública la guerra que perdieron hace ochenta años…
Ante el papel en blanco escribo la entrevista a Mónica Ceño, propietaria de The Lab Room, el único centro de belleza que se denomina Cosmética Emocional para el Cuerpo y la Mente.
La llegada a La Casa Blanca de un personaje de las peculiaridades de Donald Trump ha sembrado el desconcierto y generado alarma en Bruselas y en las principales capitales europeas. Hay dos elementos de su política internacional que han sido justamente percibidos por las Instituciones comunitarias como una seria amenaza para el orden mundial en el que la UE se ha movido con comodidad y ha prosperado desde la caída del Muro de Berlín. El primero es su agresiva guerra comercial no sólo con China, sino también con aliados tan fieles de los Estados Unidos como Europa o Canadá. Su obsesiva y equivocada idea de que su país debe defenderse de los intercambios de bienes y capitales con el resto del globo que percibe como abusivos, está oscureciendo el horizonte del crecimiento global y provocando una espiral peligrosa cuyos efectos es pronto para evaluar, pero que no serán positivos en ningún caso.
La última encuesta del CIS ha sido objeto de numerosos comentarios porque ha marcado una diferencia sustancial con la anterior y no digamos respecto a los resultados de las elecciones generales de 2016. Según este sondeo del organismo estatal encargado de pulsar la opinión de los españoles sobre todo lo divino y lo humano, la intención de voto tras la moción de censura que expulsó a Mariano Rajoy de La Moncloa ha experimentado una notable sacudida alterando tanto el orden de preferencias como las tendencias de los cuatro principales partidos. Así, un PSOE desfalleciente que ocupaba la tercera posición pasa a la cabeza con una diferencia de nueve puntos sobre PP y Ciudadanos, que se encuentran empatados en la segunda, y Podemos sigue renqueante en la cuarta, catorce por debajo del primero. La espectacular subida de los socialistas puede tener varias explicaciones. Una obvia es el “efecto Gobierno”, que haría que las evidentes limitaciones de Pedro Sánchez quedasen compensadas por el aura que proporciona la púrpura. La permanente exposición pública anunciando decisiones de gran trascendencia -otra cosa es que sean realizables-, reuniéndose con importantes mandatarios extranjeros, despachando con el Rey y cesando y nombrando a los responsables de funciones de indudable proyección, tiene la capacidad de elevar la estatura política del más superficial, ignorante e incompetente de los personajes proporcionándole una imagen de estadista, por lo menos inicialmente hasta que las consecuencias de las medidas que adopte sean palpables y se disipe el humo del incienso.
El mayor escándalo de corrupción de fondos públicos, nacionales y de la Unión Europea, son los “cursos de formación” protagonizado por los agentes sociales (sindicatos y patronales), y con la responsabilidad “in vigilando” de las Administraciones Públicas, ha quedado impune, a pesar de que la Audiencia Nacional y el CGPJ recibieron numerosas denuncias, querellas y quejas de nuestro Sindicato Manos Limpias, desde el año 1999.