Deberían dimitir la ministra Delgado, el ministro Duque y el que los puso allí sabiendo lo que son y lo que han hecho, y la dimisión debe ser un paso previo para que se ponga en el lugar que le corresponde a cada uno, por chorizos, traidores, hipócritas y miserables morales. Y ese lugar es uno del que sólo se sale cuando se cumple un tiempo de condena dictado por tribunales justos. Todo aquello que no sea esto, será un paripé o un parche.
Cuando en setiembre de 1977 celebramos el primer Alderdi Eguna en Aralar, ETA había decidido continuar la lucha armada, es decir, el terrorismo. Cuanto más cruel, mejor. ¿O no?.
Un observador imparcial y riguroso al que se le pidiera que hiciese un informe sobre las posibilidades de nuestro país de jugar un papel relevante en el conjunto de las naciones del planeta, tendría que llegar a una conclusión francamente optimista. Un clima benigno, una variada belleza de paisajes, una esperanza de vida altísima, una muy rara ocurrencia de desastres naturales extremos, un patrimonio arquitectónico, monumental y artístico envidiable, una historia que jaspeada de luces y sombras irradia una asombrosa grandeza, una población plenamente alfabetizada, un índice de criminalidad reconfortantemente bajo, un porcentaje de ciudadanos con educación secundaria o superior satisfactorio, un número considerable de empresas, desde pequeñas y medianas a grandes corporaciones con un notable potencial de generación de riqueza y empleo, un PIB per cápita en paridad de poder de compra cercano a los 50.000 dólares (tres veces la media global), un sistema de protección social que cubre a la práctica totalidad de aquellos que lo necesitan y una lengua de dimensión universal con quinientos millones de hablantes nativos que abarca un continente entero. Pocos pueblos del mundo se han visto bendecidos con tantos y tan extraordinarios dones, que nos proporcionan a los españoles los elementos materiales y espirituales para articular un proyecto colectivo de éxito en condiciones de asegurarnos una continua prosperidad y una sociedad pacífica y estable en la que merezca la pena vivir.
Como en el Ayuntamiento de Chiclana no ha habido ni concentración ni minuto de silencio por el asesinato de un hombre por su pareja, hombres y mujeres del movimiento igualdad real han ido esta mañana para guardar ese minuto de silencio por todo aquel sufre violencia, independientemente de sexo y edad.
¿Qué sentido tiene un ministerio de justicia en un país dónde las competencias en materia de justicia están transferidas a doce de las comunidades autónomas existentes…?
Ya es oficial desde el pasado 25 de septiembre: Manuel Valls es candidato a la alcaldía de Barcelona. No se presentará a las elecciones bajo la etiqueta de un partido, sino por una plataforma cuyo centro será el partido "Ciudadanos" y bajo el nombre "Barcelona Capital Europea". El nombre de esta plataforma está astutamente escrito para que pueda leerse tanto en español como en catalán.