Los tres padres no independentistas del independentismo catalán

La ciencia médica distingue cuatro partes a la hora de tratar una patología: la etiología u origen y causas de la enfermedad, el diagnóstico de la misma, el pronóstico sobre su futura evolución y la terapia a aplicar para superarla. Este mismo esquema conceptual se puede aplicar al profundo mal que hoy aqueja a Cataluña y por extensión al conjunto de España, a saber, la práctica inexistencia del Estado en esa Comunidad, sometida a los vaivenes de un separatismo golpista que desprecia la ley, divide a la sociedad y la arrastra a la ruina económica. Muchas veces se ha recordado, cuando se produce en un país un desastre de gran magnitud, que ha sido fruto de un largo proceso, la frase que uno de los protagonistas de la extraordinaria novela de Mario Vargas Llosa Conversación en la catedral pronuncia angustiado: “¿En qué momento se j…ió el Perú?”. Un interrogante análogo resulta pertinente en relación al malhadado procés, cuando todo indica que se encuentra prácticamente fuera de control. Es decir, sin negar la relevancia de acertar en el diagnóstico, el pronóstico y el tratamiento adecuado, y poniendo las cosas en su orden lógico, parece interesante elucidar el desarrollo de semejante delirio colectivo y comprender los factores que lo han generado, mantenido y exacerbado durante cuatro décadas hasta la destructiva eclosión presente. Este ejercicio es pertinente sobre todo para identificar a los responsables, para poner rostro, nombre y apellidos a aquellos que, debido a sus decisiones, sus estrategias, sus tácticas, sus acciones o sus omisiones, deben responder por los tremendos errores que nos han traído hasta aquí.


















