La industria de los idiotas

esnifar azucar

resenas-de-casinos

En los medios surgen noticias que, si me lo explicase alguien, pura y simplemente no le creería y le enviaría a un psiquiatra de guardia. Pero luego ves que es algo real, abres mucho la boca, la cierras, te llevas la mano a la frente y luego exclamas: ¡idiotas!

Me lo ponen muy fácil, y estoy llegando a la conclusión de que ello se debe a la multiplicación de las oportunidades para ser eso, un idiota. Los humanos tenemos esa facilidad, hasta el punto de que seguramente será el motivo central de la futura extinción de nuestra especie (no hará falta meteorito alguno).

Rusia Hoy

Pues resulta que en la Oktoberfest que se celebra estos días en Munich, se ha hecho muy popular el consumo de un polvo llamado Wiesn Koks (coca de la pradera), que se consume igual que la cocaína, y que no es otra cosa que una mezcla de azúcar y mentol. Se meten eso en la nariz, que para nada es ilegal por supuesto, delante de todo el mundo e incluso lo comparten en sus redes sociales…

En los medios que se ha publicado esta noticia se habla de los efectos nocivos de este comportamiento: "su inhalación va a producir heridas en los tejidos, en el tabique, en las fosas nasales y va a provocar ulceraciones. Esto llega a los pulmones, que no están preparados para acumular estas sustancias” y que "da igual que el azúcar y el mentol sean inocuos y legales. Lo importante es saber que las partículas de azúcar que inhalas ahí son totalmente destructivas para las fosas nasales, que es una zona con muchas bacterias".

Apuestas Deportivas

Así pues, tenemos a un montón de “adultos” jugando a que esnifan cocaína, con el agravante de que se están fastidiando igualmente la salud. Bravo. Automáticamente he recordado cuando era un crío y comía chocolate en forma de cigarrillos, que venían en su cajetilla y todo. Los efectos secundarios de mi comportamiento infantil eran que si comía demasiados, luego no tendría hambre y mi madre tal vez me regalara una colleja por no comerme el plato en la mesa. Hoy, esos cigarrillos están prohibidos y si una madre atiza, la denuncian.

En cambio, ahora tenemos a una gran cantidad de adultos infantilizados que esnifan porquerías sin colocarse, como críos. Y digo yo que, si tienes que hacerte daño, pues drógate de verdad y deja de hacer el imbécil con el agravante de que lo estamos viendo todos.

sugar-daddy

Pero este comportamiento no es un hecho aislado, sino que forma parte de nuestra época, en la que todo está siendo censurado y reprimido de una manera constante, y a cambio se está promocionando el sucedáneo para todos los comportamientos temerarios: ahora toca drogarse con azúcar; ahora toca luego irse de putas a un burdel de robots en los que pagarás 100 euros por masturbarte con un trozo de plástico; luego irás a una manifestación por la independencia y cortarás la carretera para luego ir a trabajar con normalidad al día siguiente; o iremos a la huelga general durante 24 horas mientras los políticos se toman el día libre; o exaltaremos la diversidad sexual que hace de un hombre Miss España por encima de mujeres reales; también entraremos en una “escape room” para vivir una gran aventura, etc.

Los occidentales viven en una jaula dorada, cada vez más estrecha: pueden hacer y decir todas las cosas que deseen, siempre y cuando sean idioteces. Y lo que no es una idiotez, lo secuestran para que lo sea. Si ya la penetración del lenguaje políticamente correcto es una gran muestra de ello, al manipular las definiciones para atenuar las reacciones, ahora ya, directamente, entramos en el terreno de la metadona para “adultos” que juegan a ser adultos y no son más que peleles de unas industrias que fabrican sin cesar sucedáneos de vida real, peligrosa pero verdadera al menos.

Jordi Garriga Clavé [Twitter: @Jordigave]
Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL