Legalizar la prostitución

Hacienda nos exprime cada día a los contribuyentes, cada vez más escasos. Mientras tanto, existen grandes bolsas –más bien océanos- de actividades alegales, que campan a sus anchas, sin pagar impuesto alguno o cotización a la seguridad social. Personas cuyos ingresos son netos, sin contribuir en nada al mantenimiento del Estado, de esa Policía o Servicios Sanitarios que tan frecuentemente utilizan. Me refiero, claro está, a la prostitución.


















