Carta a mi querido amigo Antonio Tejero

Muy harto tienes que estar, querido Antonio, para romper tu silencio de años, de muchos años, para pronunciarte de nuevo, sin tapujos ni ambages, sobre la caótica situación española y los derroteros que ésta está tomando de forma inexorable si Dios, nuestro buen Dios, no lo remedia.
La fragmentación de España, su quiebra moral y ética, su ausencia de valores y por otro lado, su debilidad ante el terrorismo y los separatistas; ante cualquier potencia extranjera por primitiva, cobarde o inane que sea, sólo constituyen parte de los elementos que nos llevan a la senda de tener que escoger la trágica decisión de estar con los defensores de España o los de la Anti España.
Querido Antonio, es conocida la máxima que reza que los pueblos que olvidan su Historia están condenados a repetirla, y el nuestro está desgraciadamente desmemoriado.
Ojalá nuestro pueblo español, nuestros civiles y nuestros militares, contaran con más Tejeros en su haber, con más hombres de honor, con tu misma gallardía y patriotismo, con el mismo compromiso del que siempre has hecho gala y que siempre ha representado tu timbre de gloria. Desde esta mi trinchera momentánea, de las ideas, pero también del compromiso patriótico y de la lealtad, recibe mi mayor homenaje, mi más grandiosa enhorabuena y junto a un fortísimo abrazo, para tí y toda tu familia, mi disciplinado
¡A TUS ORDENES MI CORONEL!.¡ARRIBA ESPAÑA!.













