Dimite el jefe de Gabinete de Ceuta y desmiente al Gobierno: sí trasladó el aviso del CNI
Gonzalo Sanz deja por escrito que informó a Miguel Ángel Pérez Triano el 29 de julio, mientras el delegado sostiene que nunca supo nada de las advertencias previas a la entrada masiva.
La crisis política por la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta se cobra su primera dimisión y abre una enorme grieta en la versión mantenida hasta ahora por el Gobierno.
Gonzalo Sanz, jefe de Gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, ha presentado este viernes su renuncia después de que la documentación desclasificada sobre los avisos del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) revelara que recibió información sobre los llamamientos para intentar cruzar la frontera apenas horas antes de que estallara la crisis.
Pero Sanz no se marcha asumiendo que ocultó la información a su superior.
Todo lo contrario.
En su escrito de renuncia sostiene expresamente que sí trasladó al delegado del Gobierno la información recibida del CNI el mismo 29 de julio, dejando dos versiones absolutamente incompatibles dentro de la propia Delegación del Gobierno.
El jefe de Gabinete contradice directamente al delegado
La razón política de la dimisión queda plasmada en la propia comunicación de Gonzalo Sanz.
El ya exjefe de Gabinete explica que existe una incompatibilidad evidente entre su afirmación de que transmitió al delegado los mensajes recibidos del CNI y las declaraciones públicas de Pérez Triano, quien insiste en que Sanz nunca le informó.
Sanz asegura que la información recibida mediante mensajería del servicio de inteligencia fue transmitida personalmente al delegado ese mismo día.
El delegado, sin embargo, había afirmado tajantemente apenas 48 horas antes que no sabía nada.
«Yo no sabía nada», aseguró Pérez Triano, que negó haber tenido conocimiento tanto de los mensajes de WhatsApp como de la posterior conversación telefónica que su jefe de Gabinete mantuvo con un miembro del CNI.
La contradicción ya no procede, por tanto, de la oposición o de interpretaciones periodísticas.
Los dos máximos responsables de la Delegación ofrecen versiones opuestas sobre quién conocía los avisos de Inteligencia antes de la crisis.
El CNI avisó: «Hay un llamamiento para asalto por valla y mar»
Los documentos desclasificados por el Gobierno han revelado que el 29 de julio, un día antes de la entrada masiva, el CNI trasladó a la Delegación del Gobierno información sobre las convocatorias que estaban circulando en Marruecos.
El mensaje advertía de un llamamiento para intentar entrar en Ceuta por la valla y por mar, coincidiendo con la Fiesta del Trono marroquí.
Los servicios de inteligencia habían localizado dos grupos en redes sociales que sumaban aproximadamente 180.000 seguidores y estaban difundiendo las convocatorias.
Además del intercambio de mensajes, Gonzalo Sanz mantuvo aquella noche una conversación telefónica de unos once minutos con un agente del CNI.
Pérez Triano ha asegurado públicamente que tampoco conocía el contenido de esa llamada.
Sanz sostiene que la Delegación también alertó a los ministerios
La carta de dimisión introduce otro elemento especialmente comprometedor para el relato mantenido desde Moncloa.
Sanz afirma conocer la existencia de informes que demostrarían que desde la Delegación del Gobierno se realizaron labores de aviso y alerta hacia distintos ministerios antes de la crisis.
Esta afirmación cobra especial relevancia porque el Gobierno ha insistido durante las últimas semanas en que no recibió una alerta que permitiese prever la magnitud de lo que acabaría sucediendo en Ceuta.
Moncloa reconoce que existió información del CNI sobre las convocatorias difundidas en las redes sociales marroquíes, pero argumenta que esos mensajes no constituían una alerta formal ni permitían anticipar una entrada de las dimensiones finalmente registradas.
El propio Pedro Sánchez había hablado previamente de un simple «ligero pico» en la presión migratoria detectado durante los días anteriores.
La documentación desclasificada ha complicado considerablemente esa explicación.
El delegado responsabilizó a su jefe de Gabinete
Miguel Ángel Pérez Triano compareció después de conocerse los documentos y señaló directamente hacia su colaborador.
Según su versión, el intercambio con el CNI fue únicamente una comunicación informal entre un agente y el jefe de Gabinete.
Pérez Triano llegó a cuestionar que una advertencia realmente importante fuese remitida por WhatsApp a quien calificó como un «cargo menor» y defendió que una verdadera alerta del CNI debería haberse elevado mediante los canales oficiales correspondientes.
También descartó su propia dimisión.
Ahora es precisamente ese «cargo menor» quien abandona su puesto y deja por escrito que sí informó al delegado.
El PSOE ya admitía que la confianza estaba «quebrada»
La ruptura dentro de la Delegación se había hecho pública un día antes de la dimisión.
El secretario de Organización del PSOE de Ceuta, Antonio Coronil, reconoció este jueves que la relación de confianza entre Pérez Triano y Sanz estaba «quebrada».
El dirigente socialista consideró grave que existiera información de esa importancia dentro del Gabinete sin que supuestamente hubiera llegado a conocimiento del delegado.
La tesis partía, sin embargo, de que Sanz no había informado a Pérez Triano.
La carta de dimisión desmonta precisamente ese presupuesto: Sanz sostiene que sí lo hizo.
La primera dimisión de la crisis de Ceuta
La salida de Gonzalo Sanz constituye la primera dimisión política directamente relacionada con la gestión de la crisis fronteriza de Ceuta.
Pero lejos de cerrar la controversia, su renuncia abre una pregunta todavía más grave.
Si el jefe de Gabinete dice la verdad y trasladó el aviso del CNI al delegado el 29 de julio, ¿por qué Pérez Triano ha asegurado públicamente que desconocía por completo esas comunicaciones?
Y si, como sostiene además Sanz, existen informes que prueban que desde la Delegación se lanzaron avisos hacia distintos ministerios, la cuestión deja de limitarse a una conversación entre un agente del CNI y un jefe de Gabinete.
El foco pasa entonces a determinar qué responsables políticos recibieron información antes del 30 de julio, qué conocían exactamente y qué decisiones adoptaron tras recibirla.
La dimisión de Gonzalo Sanz no resuelve esas incógnitas.
Las multiplica.
«Pedro Sánchez negociará con Marruecos la cosoberanía de Ceuta y Melilla»













