Los españoles y Marruecos
Visto que el desgobierno terminal actual es incapaz de defender a los ceutíes, y por ende a España y a los españoles, creo que todo ciudadano que se vista por los pies, debe adoptar una serie de medidas de protección de la Patria:
No vaya de vacaciones a Marruecos.
Son nuestros enemigos, y nos han declarado una guerra híbrida, con la que pretenden anexionarse Ceuta, Melilla y las islas Canarias…
(Más de cuatro millones de ¿españoles? van anualmente de vacaciones a Marruecos, creando allí empleo, riqueza y prosperidad).
Apoye a la República del Sáhara Occidental.
Como nos decía el catedrático de derecho internacional público, el enemigo de mi enemigo, es mi amigo.
Deje de comprar alimentos procedentes de Marruecos.
Las estanterías de los supermercados están llenas de frutas y hortalizas procedentes de Marruecos…
Basta con leer las etiquetas de los productos, y cuando vea que proceden de allí, déjelas en su sitio, y adquiera otros productos similares, de procedencia española, o de otro país civilizado, que no sea una dictadura tiránica, explote a sus trabajadores o maltrate a sus súbditos, que no ciudadanos.
Hable con sus amigos, y hasta con ese cuñado que no soporta, e intente meterles estas ideas en la cabeza,
por el bien de España, de nosotros mismos, y de nuestros descendientes.
Y quinto, pero en realidad en primer lugar,
Deje de votar al PSOE, Sumar, Podemos, etc., en definitiva, a los partidos que “trabajan” activamente en contra de nuestra Patria.
España lo agradecerá, y sus hijos y nietos, también.
A grandes males, grandes remedios.
Recuerde, somos casi cincuenta millones de consumidores, y podemos hacer mucho daño a ese país que nos ha declarado la guerra, Marruecos.













