Los extranjeros, primero. Según Sánchez y su banda
Pedro Sánchez y su banda, aliados, separatistas, filoetarras, comunistas, podemitas (también comunistas), etc., piensan que los extranjeros deben ser los primeros, y así lo acreditan con todas sus políticas, paridas y ocurrencias.
Frente a VOX, que defiende la primacía de los nativos, “indios” de España, es decir los nacionales de origen, y un dubitativo PP, casi tanto como Feijóo, que como buen gallego seguimos sin saber si sube o baja la escalera, la coalición de extrema izquierda –el PSOE ya es un partido de extrema izquierda-, sigue demostrando, por la vía de hecho, que hay tres categorías de ciudadanos:
La primera que son todos los extranjeros, legales, ilegales, pateristas, menores no acompañados, menas, varios miles de presos en prisión preventiva, por graves delitos, etc., y
La segunda que son los catalanes, vascos y navarros, con un régimen fiscal especial, con mucha menos carga tributaria, y
La tercera, que somos los pecheros, como en la Edad Media, es decir los españoles de origen, los paganinis de todos los lujos y despilfarros varios, latrocinios, en nombre del partido, o en nombre propio de los “recaudadores” de las partidas, etc., que reciben un porcentaje de la cobranza, como los antiguos recaudadores de la contribución.
Y esta es la triste realidad.
Los primeros, en términos generales, no aportan nada, o bien poco, y, desde luego, mucho menos que lo que reciben, mientras que los terceros, entre los que me incluso, blancos, nacionales de origen, y heterosexuales, con familia, hijos, etc., somos la “escoria” que hay que eliminar…
Esta es la “política” del régimen totalitario sanchista, a la que siguen votando millones de “buenistas”, tontos útiles, jetas y aprovechados, partidarios de que “la tierra es del viento” (Zapatero dixit), pero que no para de hacer caja, como Bono, Felipe González, y el propio matrimonio o pareja presidencial (sigo sin saber si están casados o no), y que tipo de régimen económico familiar tienen, etc.
Me parece una gran ofensa al sacrificio de nuestros antepasados ceder nuestra nación a las hordas que nos invaden, y que dentro de poco habrán completado la gran sustitución de la población autóctona por una abigarrada mezcla de razas, y culturas, o más bien inculturas.
Y España seguirá existiendo, pero ya como un simple territorio, pues habrá perdido toda su identidad nacional, obra de más de cinco siglos, la primera nación de la Europa continental, y una de las primeras del mundo.
¿De verdad vamos a seguir sin hacer nada para impedirlo…?
Que Dios y nuestros ancestros nos lo demanden.
Y nuestros descendientes.













