Pablo Iglesias y Pedro Sánchez: dos patas de un mismo banco

Más que rasgos de conducta como si la genética les acompañase parecen un dúo humorístico pero con una diferenciación, no arrancan sonrisas sino crispación .
De forma clara predominan las actitudes ante la presumible inexistencia de aptitudes para gobernar, es decir, cuestionables capacidades. Narcisismo, egocentrismo, hambre y sed de poder. No importa el coste ello conlleve aunque sea contrario al bienestar común y totalmente a favor de su ego. La provocación es su lema, el hacerse notar ya que de otro modo jamás lo conseguirían. Lo paradójico, lo contradictorio, la manipulación de una forma descarada.
Una afirmación dicha por ellos tiene una tonalidad blanca pero si es dicha por el adversario su tonalidad es negra, oscura.
Nos causa risa y asombro la creencia de Pablo de que los pensionistas no deberían votar y así triunfaría su proyecto cuando ahora son los petardos que impulsan las manifestaciones por las pensiones.
Como en las psicopatías, la persona se convierte en objeto, en simple medio para un fin. El fin está muy claro, la obsesión por el poder para satisfacer ese enorme complejo de base.
El título del artículo es intencionadísimo, dos pies para un banco, porque pienso en un banco de cuatro patas. Faltan dos y es debido a su altanería y a no contar con el adversario político en una problemática para ejercer el enfrentamiento. La cojera política de su gobernabilidad e ineptitud política. Escuchar afirmaciones para eliminar la prisión permanente revisable están muy cerca del egoísmo y la nula empatía con el dolor ajeno y muy lejos de la inteligencia.
Decir que la prisión permanente revisable no evitó las muertes de Gabriel Cruz y Diana Quer es una incongruencia total. Ni el Chicle ni Ana Quezada estaban en la cárcel como para evitar lo sucedido. Si hubiesen estado no habría pasado. Si salen de nuevo a la calle volverán a hacerlo. Hay conductas reincidentes, repetitivas y los profesionales lo vemos más claro que el agua.
El no escuchar ni a los profesionales que se adentran en la mente humana ni tampoco a la mayoría gente quiere una medida preventiva eficaz ante violadores y asesinos en serie demuestran que carecen de madera de políticos y de ética. Eso sí, tienen el atrevimiento de pedir los votos a los mismos que no respetan.
Lo dicho, una persona sólo es votante para que ellos suban a la poltrona del poder, es decir, pierde humanidad convirtiéndose en objeto, mero y simple objeto. Acaso los contraten para una serie donde allí si realmente pueden representar un papel. En lo ficticio pero jamás en la realidad.
Pilar Enjamio. Psicólogo
Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL













