Los diez agujeros de la justicia española

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Todos los días nos encontramos con noticias que ya son habituales y no nos sorprenden, pero que son de extrema gravedad y que afectan a uno de los pilares fundamentales de nuestro sistema democrático. Son los agujeros de la justicia española:

1º. - La lentitud en el funcionamiento de los procesos judiciales. El caso Pallerols, denunciado por Manos Limpias, tardó 19 años en dictarse sentencia...

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Con unas penas ridículas, por supuesto, por las "dilaciones indebidas" en la administración de justicia.

2º. – La politización y sectarismo del Consejo General del Poder Judicial, con resoluciones arbitrarias, tales son los casos de los magistrados don Fermín Calamita y don Francisco Serrano.

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La total y absoluta politización de los Tribunales Superiores de Justicia, del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional.

3º. – El dictar resoluciones a expensas de los tiempos políticos, tal es el caso del 3% de mordidas de Convergencia Democrática de Cataluña, CDC, denunciada en su día por Manos Limpias.

O el caso de la sentencia, todavía pendiente, in illo tempore, sobre los "matrimonios" homosexuales, que al parecer el Tribunal Constitucional está esperando a que llegue el día del Juicio Final, para acumularla a los autos correspondientes...

4º. – Las 200 varas de medir de jueces y fiscales a la hora de imponer fianzas y decretar prisiones preventivas.

5º. – Las puertas giratorias de jueces y fiscales, dado el paso a la política permanente de jueces y fiscales, sus nombramientos discrecionales para cargos gubernamentales o de las autonomías, etc.

6º. – La filtración de datos bajo el secreto del sumario, a medios de comunicación "afines" al poder (es decir, casi todos), para que éstos alimenten el morbo de sus clientes, estigmatizando y desacreditando así a los contrarios al sistema, de forma que cuando llegas al juicio, ya vas condenado de antemano, por lo menos socialmente...

7º. – La "desaparición" de sumarios y pruebas en juzgados y domicilios de jueces y fiscales (robo disco duro del caso Faisán, por ejemplo).

8º. – La proliferación de jueces estrellas, haciendo declaraciones sobre casos que llevan entre manos en los medios de comunicación social, y prejuzgando asuntos que, simplemente, instruyen.

9º. – Las "dudas", por no decir otra cosa, sobre determinadas sentencias de gran transcendencia histórica y social, como la del 23 F, la del 11 de marzo, el chivatazo del caso Faisán, la amnistía fiscal, etc.

Todo ello nos lleva a pensar que es posible que la justicia sea independiente, pero, desde luego, no lo parece.

10º. – El comportamiento, a todas luces anómalo, de la UDEF y de la UCO, excediéndose en sus investigaciones, y actuando no a las órdenes de los jueces y fiscales, sino por cuenta propia, como un género de policías políticas, destinadas a acabar con los adversarios del poder, o con aquellos miembros del partido gobernantes a los que hay que "eliminar"...

Ambos cuerpos realizan intervenciones telefónicas que se "validan" posteriormente por la autoridad judicial, y efectúan informes que son meras sospechas, suposiciones y ocurrencias, siempre destinadas a acabar con el discrepante, denunciante o persona que molesta, al que se criminaliza con una gran alegría y frivolidad.

En resumen, este panorama pone en evidencia la falta de seguridad jurídica, la ausencia de una justicia equitativa con todos, y la total pérdida de credibilidad de la sociedad española en su "administración de justicia".

Todo ello nos lleva a afirmar la inexistencia de un verdadero y real Estado de Derecho en España.

Miguel Bernad Remón. Jurista. Secretario General de MANOS LIMPIAS
Abogado. Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL