Todos contra Rusia
La movilización de la sociedad en Occidente debe tener en cuenta su elevado grado de fragmentación. Cada segmento de edad, cada grupo étnico, cada clase social, cada sensibilidad política quiere ser respetada y tenida en cuenta. Cada vez que los gobiernos, los nominales y los de verdad, se ven en la obligación de convocar a los ciudadanos para que marchen como una sola voluntad, han de tenerlo en cuenta.













