Rusia es culpable

Tras la entrada de las tropas rusas en Ucrania el pasado 24 de febrero, estamos viviendo días de auténtica histeria. Como si no hubiera suficiente con la habitual rumorología, las redes sociales se encargan de amplificar por mil cualquier reacción, generando tensiones y difundiendo propaganda de guerra entre la población (de todo el planeta) a unas velocidades e impacto nunca antes conocidos.

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Por tanto, no me gustaría que este texto quedara desfasado a las pocas horas de haber sido escrito. Quiero escribirlo en voz alta y compartir con vosotros una inquietud: Rusia, efectivamente, tiene toda la culpa. Así lo dictamina el juez metafórico de la Historia.

Yo era uno de los que me reía de los avisos de la inminencia del ataque ruso a Ucrania. Y me sorprendió mucho, ya que personas de la entidad del coronel Pedro Baños también se habían permitido bromear al respecto. En retrospectiva, si se analizan los movimientos y declaraciones del mes anterior al 24 de febrero, se comprende que una vez más los ciudadanos de a pie nunca disponemos de toda la información y solamente vemos piezas sueltas de un inmenso puzle que se arma ante nuestros ojos, pero somos incapaces de ver su lógica y su conjunto.

Rusia Hoy

El hecho de que Rusia haya atacado indica que, efectivamente, Ucrania no iba a atender a las dos principales demandas de Rusia: su neutralidad y que las repúblicas rebeldes de Donbás pudieran tener un estatuto de autonomía dentro de Ucrania. Había más demandas, pero estas eran las principales. El hecho de esta invasión indica que todas sus consecuencias eran más aceptables que no invadir: Ucrania habría entrado en la OTAN e instalado misiles nucleares en su territorio, a 10 minutos del Kremlin, y que las repúblicas de Donbás habrían sido definitivamente aplastadas. Moscú no podía consentir eso.

Para los que escandalicen de la situación, es bueno recordarles una serie de hechos históricos: cuando el bloque soviético, la URSS, desapareció en diciembre de 1991, los yankees prometieron formalmente a los rusos que la OTAN no avanzaría más allá hacia sus fronteras. Tal y como hicieron con los nativos norteamericanos, los yankees fueron incumpliendo durante la década de 1990 sus promesas, y fueron instalándose en todos los antiguos países de la Europa oriental que habían estado controlados por la URSS. Actualmente, solamente quedan Ucrania y Bielorrusia fuera de la OTAN ante las fronteras de Rusia.

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La OTAN, que fue creada en 1949 para contener militarmente al comunismo, curiosamente no actuó como organización militar hasta después de la Guerra Fría, en Yugoslavia, y fue para despedazar a ese Estado. Como Yugoslavia estaba aislada, fue una presa fácil y fue un banco de pruebas para las verdaderas intenciones de la OTAN: imponerle al mundo un sistema único de gobierno, unipolar. Así Yugoslavia fue dividida entre enemigos irreconciliables en Estados minúsculos y por ello sometidos a los dictados de Washington.

Es decir, que una vez caído el comunismo como amenaza, la OTAN debería haberse disuelto. Pero no, siguió actuando tal y como si todavía existiera la URSS, rodeando y asfixiando a Rusia, un país ya integrado dentro del sistema económico liberal. Si amenazara a China, Corea del Norte o incluso Venezuela, tal vez habría una lógica, pero... ¿A una Rusia ya capitalista?

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La explicación es la siguiente: Rusia, que se extiende desde los mares Báltico y Negro hasta el océano Pacífico, es el premio gordo de aquel que quiera conquistar y dominar todo el planeta. No tendría que ser directamente conquistada, sino tal y como pasó con Yugoslavia, despedazada en multitud de pequeñas repúblicas. Es la clave para que los USA dominen todo el mundo.

Por supuesto, Rusia no es un país pequeño, no es de fácil acceso, como tampoco su idioma y cultura, posee extensión, enormes recursos, población... Es uno de los pocos imperios europeos que todavía existen (Siberia fue su conquista). Así como el continente americano, África, parte de Asia y Oceanía fueron dominados y abiertos al comercio para Occidente (entonces Europa y sobre todo Gran Bretaña), Rusia jamás pudo ser dominada.

Ese es el gran objetivo. Una vez desaparecida la coartada comunista, Occidente ha estado rodeando estos últimos 30 años a Rusia, con la misma determinación con la cual fueron rodeadas y reducidas las culturas indígenas norteamericanas, las cuales eran consideradas fauna molesta que poblaba tierras por explotar. Los rusos son considerados personas que deberán convertirse en occidentales o desaparecer, así como deberán repartir sus recursos a la finanza internacional sin rechistar (y si no, se deben lamentar las maniobras de los "oligarcas" rusos como si no hubiera oligarcas sobre nosotros).

Rusia aparece ahora como el agresor en la lucha por su supervivencia. Afortunadamente, en esta segunda Guerra Fría que se avecina con la creación de sistemas financieros, económicos, militares y por ende políticos y sociales diferenciados, no estará sola: China, India, Brasil y otras naciones tampoco se resignan a ser meros mercados de abastos o fábricas de bajo precio de Occidente y sus financieros.

Como español, mi rusofilia tiene una explicación lógica: me interesa la independencia de Europa en un mundo cada vez más estrecho y conflictivo. España por sí sola tendría el mismo destino que Yugoslavia. Nos guste o no, el hecho de pertenecer a la UE nos ha permitido sobrevivir de momento. Mal, pero sobrevivir. Es preciso que, siendo como es la UE una colonia oriental de los USA, Europa no se convierta en un campo de batalla tal como ahora lo es Ucrania, tal como lo fue Yugoslavia. Los pobres ucranianos creyeron estar protegidos por una alianza militar que les quería imponer la instalación de misiles nucleares. No calcularon bien la reacción rusa.

Una Europa independiente de los USA le garantizaría a Rusia el respeto por su frontera occidental. Con Rusia se podrían tener relaciones beneficiosas para ambas partes con el comercio, la industria y la energía, de la que somos muy dependientes. Actualmente es una utopía, pero sería el mejor escenario para todos nuestros pueblos. Una Europa neutral sería una Europa segura para sus ciudadanos.

Pero... tras ocho largos años de tira y afloja, tras el golpe de Estado de 2014, viendo que el gobierno de Kiev y Europa les estaban tomando el pelo y nuevamente les iban a engañar (30 años de experiencia), decidieron pegarse un tiro en el pie en vez de esperar a que les cortasen la cabeza... Porque para todos los pueblos del mundo la guerra es la peor experiencia, pero rendirse sin luchar no está hecho para un pueblo que sufrió más de 20 millones de muertos en la 2GM y menos ante una conspiración de financieros y burócratas expertos en saquear y robar a todas las naciones.

Rusia es culpable de querer vivir.